Una ventaja de 40 se convierte en 287
Los cuatro boleros titulares de Australia comenzaron el cuarto día en Ciudad del Cabo con 1.674 wickets de Test entre ellos y lo terminaron con 1.678, un balance que subestima hasta qué punto Ryan Rickelton y Wiaan Mulder les arrebataron el partido. Sudáfrica había estado 40 para cuatro en su primera entrada en Gqeberha y aun así ganó; aquí volvió a estar efectivamente 40 para cuatro en la tercera entrada, y la misma recuperación la deja ahora en buena posición. Una ventaja de 40 carreras se convirtió en 287 al cierre.[S1]
Sudáfrica fijó 288 para que Australia gane el tercer Test, con Rickelton y Mulder llegando ambos a tres cifras en el cuarto día. El objetivo deja el decisivo de la serie muy equilibrado antes de la última entrada.[S2][S3][S4][S5][S6][S7][S8]
Rickelton cambia el instinto de T20 por la paciencia de Test
Rickelton pasa buena parte del año en el circuito de franquicias, anotando rápido y keeping en el críquet de 20 overs, y su tasa de anotación en ese formato ronda las 150 carreras por cada cien bolas. Su ritmo anotador en first-class es aproximadamente un tercio de eso. Antes en esta serie Josh Hazlewood lo eliminó para cero y dos en Durban cuando se le usó como opener pinch-hitter, y solo logró 31 bajando en el orden en Gqeberha.[S1]
En una superficie con poco movimiento lateral pero buen bote para la bola corta y un giro creciente para Nathan Lyon desde las huellas, Rickelton y Matthew Breetzke absorbieron lo que pudo producir el ataque australiano, recién descansado. Rickelton alternó defensa con un sencillo en la mayoría de los overs, y la primera sesión aportó 62 carreras y una ventaja de 102. La salida de Breetzke al almuerzo, con un pull a long leg, cortó una racha de 372 bolas sin wicket de Pat Cummins, la más larga de su carrera.[S1]
Una sociedad de 154 y un derrumbe tardío
Rickelton y Mulder batearon durante toda la tarde, llevando la sociedad a 154 y la ventaja a 235 en un campo que se desgastaba rápido. Rickelton llegó a su siglo tras un tramo lento por los 90. Su salida llegó por un malentendido: el reverse-sweep de Mulder envió un full toss a Inglis en backward point, que vio a Rickelton corriendo mientras Mulder se quedaba quieto, y Marnus Labuschagne recogió el tiro en el extremo del bolero para completar el run out por 101.[S1]
Marco Jansen falló en el pull para cero, Simon Harmer dejó pasar los brazos ante Lyon y fue eliminado por un gran giro, y Gerald Coetzee fue run out para el mismo marcador por un tiro directo de Labuschagne desde el cordón. Con nueve abajo y 251 de ventaja, el margen sudafricano parecía escaso, pero Mulder pasó de 82 a 115 con Kagiso Rabada como compañero, administrando el strike entre límites. Fue atrapado a lo largo del ground ante Cummins en el último over del día cuando buscaba su sexto seis.[S1]
Una entrada para decidir la serie
Un partido en el que una entrada completa llenó el primer día tendrá ahora otra que llene el quinto. Un objetivo de 288 está muy equilibrado para un duelo que se ha mantenido parejo de principio a fin, y el resultado debe inclinarse hacia un lado u otro, llevándose la serie consigo.[S1]






