Qué le respondió la SEC a Dalbón
La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos confirmó por escrito que recibió la presentación del abogado Gregorio Dalbón sobre las operaciones con oro del Banco Central de la República Argentina y la eventual intervención de Deutsche Bank. La respuesta provino de la Oficina de Educación y Asistencia al Inversor del organismo, que le indicó que el material será incorporado a una base de datos que el personal de la SEC puede consultar durante inspecciones, exámenes e investigaciones. Esa oficina agregó que parte de las comunicaciones puede ser derivada a otras áreas del regulador para su análisis.[S1]
La notificación no informa que se haya abierto una investigación ni anticipa ninguna medida del organismo. La SEC explicó que sus pesquisas de cumplimiento son confidenciales y que no puede confirmar ni negar la existencia de investigaciones, salvo que el asunto ya forme parte de un expediente público. También señaló que las normas de confidencialidad y la Ley de Libertad de Información de Estados Unidos le impiden detallar el estado de una denuncia o de una pesquisa vinculada con ella.[S1]
Cómo llegó la denuncia a Washington
La presentación de Dalbón se ingresó días atrás mediante el mecanismo denominado Tip, Complaint or Referral, que la SEC utiliza para recibir información y evaluar si tiene jurisdicción y elementos para intervenir. Otra versión indica que el escrito se radicó ante la Oficina del Denunciante del organismo con un formulario TCR, el canal creado por la ley Dodd-Frank para informar posibles infracciones a la ley federal de valores estadounidense, y que se presentó como un dato informativo sin reclamo de recompensa económica.[S1][S2][S3]
El planteo se refiere a operaciones de derivados vinculadas con las reservas de oro del banco central durante 2025. Según la documentación citada en la presentación, la Auditoría General de la Nación registró un resultado negativo equivalente a USD 1.023 millones en esas transacciones, que se liquidaron con salida de divisas. Un informe situó la pérdida en 1,469 billones de pesos, con la misma cifra en dólares, y señaló que las reservas internacionales tuvieron una salida efectiva de fondos.[S1][S2]
Dalbón pidió al regulador estadounidense que determine si corresponde revisar pagos, comisiones, honorarios, registros contables y mecanismos internos de control relacionados con las operaciones. El escrito mencionó a Deutsche Bank como una contraparte informada en versiones periodísticas, aunque el banco central no confirmó oficialmente la identidad de las entidades que participaron. El documento también preguntó si hubo pagos, honorarios o comisiones que pudieran haber llegado, directa o indirectamente, a funcionarios extranjeros, y si las transacciones se registraron correctamente y estuvieron sujetas a controles contables y de cumplimiento adecuados.[S1][S2]
La causa argentina y el próximo paso
En la Argentina, las operaciones con oro son objeto de la causa CFP 4971/2026, en la que intervienen el fiscal federal Carlos Pollicita y el juez federal Ariel Lijo. Según los antecedentes del expediente, el Ministerio Público solicitó medidas de prueba para establecer posibles responsabilidades en la administración de las reservas. Un informe identificó el tribunal como Juzgado Federal N° 4 y la fiscalía como Fiscalía Federal N° 11.[S1][S3]
Dalbón sostuvo que el acuse de recibo de la SEC deberá incorporarse a ese expediente y que el próximo miércoles lo acompañará mientras pide cooperación internacional. Argumentó que un fiscal no puede mirar para otro lado cuando la misma denuncia ya la tiene en la mano el organismo que vigila Wall Street. La presentación se basó en el informe de la auditoría sobre los estados financieros del banco central al 31 de diciembre de 2025 y en la información disponible sobre contratos de opciones vinculados al metal.[S1]
Las versiones periodísticas citadas en la denuncia describieron las operaciones como una cobertura frente a una eventual caída del precio del oro, mediante la venta a terceros del derecho a comprarlo a algo más de USD 3.000 por onza cuando la cotización superaba los USD 4.000. El propio escrito aclara que esa descripción no surge del informe de la auditoría y debe confirmarse con los contratos. También señala que no se conocen los montos de eventuales comisiones, honorarios o márgenes percibidos por las entidades intervinientes, y que se mencionó públicamente una cifra superior a los USD 60 millones que debe verificarse.[S3]







