Movilización de seguridad y transporte cerrado
Unos 70.000 efectivos de seguridad se desplegarán el sábado por toda Francia, la misma cifra que una semana antes, mientras el Gobierno intenta evitar una repetición de los disturbios del 17 de octubre. En la capital está previsto el cierre de más de 40 estaciones de metro y el tranvía sufrirá alteraciones. Regirá un toque de queda nocturno en los barrios parisinos de République y Châtelet-Les Halles de 23:00 a 6:00 horas tanto el sábado como el domingo, y el ayuntamiento indicó que más de 1.000 trabajadores municipales serán movilizados durante el fin de semana para limpiar los espacios públicos.[S1]
El ministro del Interior advirtió el jueves de un riesgo muy alto de desorden público y señaló que se permitirán las manifestaciones, pero no en los centros urbanos. La prefectura de policía de París intentó impedir que los manifestantes marcharan entre Bastille y Nation, en el este de París, aunque un tribunal anuló esa prohibición. Un asesor del ministro del Interior, Laurent Nunez, dijo que las autoridades esperaban disturbios callejeros comparables a los de hace dos semanas, cuando imágenes de enfrentamientos, comercios saqueados y edificios públicos en llamas dieron la vuelta al mundo.[S1][S4][S7]
Halloween, máscaras y autoridades nerviosas
Los responsables han detectado en redes sociales llamamientos a reunirse en Halloween la noche del sábado que instan a los manifestantes a desatar una revolución, y algunas publicaciones piden disfrazarse y concentrarse para una noche de oscuridad. Nunez afirmó que no se permitirá a los manifestantes llevar máscaras que oculten el rostro. Una fuente policial describió un nerviosismo considerable en las autoridades y aseguró que no había motivo para pensar que la jornada transcurriría sin incidentes.[S1][S5][S6]
Los empresarios están inquietos. Alain Di Crescenzo, presidente de la cámara de comercio francesa, declaró a la emisora France Inter que los comerciantes no ven la hora de que pase el sábado y que la información disponible apuntaba a que Halloween empeoraba la situación porque habría gente con máscaras. Algunos comercios y otras empresas del país tapiaron sus fachadas antes de las manifestaciones. En un panel de madera que protegía un negocio parisino, un mensaje en negro decía que tras las tablas no había ni poder ni enemigo, solo una familia y su trabajo.[S1]
El viernes, los clientes abarrotaban una tienda de disfraces de París. Su gerente, Didier Jarsale, dijo que no era su trabajo preguntar a cada cliente qué pensaba hacer con lo que compraba y que la tienda no estaba allí para actuar como la policía.[S1]
Un movimiento que amplió sus exigencias
El movimiento de protesta reúne a activistas de los Chalecos Amarillos, sindicatos y estudiantes de secundaria y universidad. Comenzó en torno al encarecimiento de la vida, la desigualdad y el deterioro de las condiciones de aprendizaje, y surgió de semanas de manifestaciones de estudiantes de secundaria que reclamaban mejores condiciones de estudio. Tras una ofensiva de seguridad y heridas graves sufridas por algunos manifestantes, el movimiento amplió sus reivindicaciones para incluir una mayor protección de las libertades civiles y del derecho a manifestarse.[S1][S3][S8]
Los disturbios se producen en medio de una creciente tensión política, con elecciones presidenciales dentro de seis meses y la líder de la ultraderecha, Marine Le Pen, por delante en los sondeos. El presidente Emmanuel Macron dijo esta semana que no era normal que Francia viviera semejante agitación tan cerca de unos comicios presidenciales. Las autoridades han reconocido fallos de seguridad e inteligencia que contribuyeron a los enfrentamientos, saqueos y actos de vandalismo del 17 de octubre, y desde entonces han restringido las manifestaciones e impuesto toques de queda en varias ciudades.[S1]
El país también se vio sacudido la semana pasada por un tiroteo a las afueras de París que dejó un muerto y siete heridos, entre ellos una niña de 11 años. La mayoría de las víctimas eran de origen extranjero, y el ataque provocó concentraciones contra la normalización del odio racista.[S1]







