Un auge, un déficit y ninguna vía al equilibrio
Mark Carney aprovechó ingresos petroleros mejores de lo previsto, impulsados en parte por la guerra con Irán, para financiar decenas de miles de millones de dólares en nuevos compromisos en su segundo presupuesto como primer ministro. El plan, titulado Dueños de nuestro destino, destina 142.000 millones de dólares canadienses de gasto nuevo en los próximos cinco años a la soberanía nacional y al costo de vida. Carney presentó el documento como la siguiente etapa de un esfuerzo por hacer al país más independiente y más soberano, y afirmó que se centra en el crecimiento, en las personas y en esa soberanía para que los canadienses puedan vivir como deseen.[S1][S2][S4]
El panorama fiscal está lejos del equilibrio. El déficit canadiense supera los 50.000 millones de dólares canadienses, unos 36.000 millones de dólares estadounidenses, y el presupuesto no traza ningún camino de regreso al superávit. Aun así, el gobierno sostiene que Carney mantuvo los objetivos fiscales que fijó antes. Se espera un crecimiento moderado en el próximo año, más rápido que el de cualquier economía del G7 salvo Estados Unidos, y el desempleo, aunque varía de forma irregular mes a mes, es en conjunto menor que hace un año.[S1]
La presión sobre el primer ministro ha ido en aumento pese a todo. La inflación y la vivienda inasequible siguen apretando a los hogares, y los conservadores de la oposición sostienen que ha dedicado demasiada atención a misiones comerciales en el exterior y muy poca a las preocupaciones cotidianas. Los salarios medios por hora han quedado por debajo de la inflación, el uso de bancos de alimentos ha alcanzado máximos históricos y el precio medio de una vivienda ha caído cerca del 22% en los últimos años, en gran medida por el endurecimiento de la inmigración, pero sigue fuera del alcance de muchos en Toronto y Vancouver.[S1]
Falta de hogar, alimentos y la presión del costo de vida
El mayor compromiso nuevo son 11.200 millones de dólares canadienses a cuatro años para combatir la falta de hogar, con fondos para vivienda con apoyo y para tratamiento de salud mental y adicciones. El objetivo declarado del gobierno es acabar con la falta de hogar en una década. Statistics Canada informó el año pasado que uno de cada ocho hogares canadienses ha vivido alguna forma de falta de hogar a lo largo de su vida.[S1][S3][S5][S6]
Ottawa también pretende ampliar un beneficio de alimentación para canadienses de ingresos bajos y moderados, una medida que se calcula entregaría 2.570 dólares canadienses a una familia de cuatro miembros en un año. Las propuestas llegan cuando los hogares describen una presión creciente: los salarios no han seguido el ritmo de los precios, la demanda en los bancos de alimentos está en máximos y el costo del combustible ha elevado gastos desde la gasolina hasta la compra, un patrón que se observa en todo el mundo.[S1]
Inmigración sin cambios y un giro en la estrategia comercial
Tras el crecimiento poblacional récord de 2023, impulsado en gran medida por los recién llegados, Canadá ha reducido drásticamente sus objetivos, con límites a los estudiantes internacionales y a los trabajadores extranjeros temporales de los que dependían las empresas para cubrir vacantes. El gobierno de Carney dice que mantendrá la admisión de residentes permanentes en 380.000 al año hasta 2028 y que reducirá gradualmente la llegada de residentes temporales a 370.000. El nuevo presupuesto deja esos niveles sin cambios.[S1]
Carney ha recibido llamados en ambas direcciones. El Royal Bank of Canada advirtió en septiembre que sin inmigración la población del país se reduciría a la mitad para el cambio de siglo, mientras los conservadores han pedido cifras aún menores. En materia comercial, el presupuesto continúa el esfuerzo por reducir la dependencia de Estados Unidos y amortiguar el impacto de los aranceles del presidente Donald Trump, con apoyo adicional para sectores como el acero y la silvicultura. Desde marzo de 2025 se han reservado casi 44.000 millones de dólares canadienses para trabajadores y empresas afectados por esos aranceles, y el presupuesto admite que la diversificación llevará tiempo dada la profundidad del vínculo económico con Estados Unidos.[S1][S7]
Soberanía mediante cohetes, arte y una biblioteca digital
La soberanía atraviesa el presupuesto en lugares menos esperados. Canadá es el único miembro del G7 incapaz de lanzar sus propios cohetes, y se destinan 2.700 millones de dólares canadienses a tecnología espacial e infraestructura de lanzamiento para cambiarlo. En cultura, Carney promete una exención fiscal sobre los ingresos obtenidos de obras artísticas originales y creativas, además de 32,2 millones de dólares canadienses a cuatro años para una biblioteca digital nacional gratuita que abrirá con al menos 200 títulos y se ampliará después. El presupuesto también aborda la defensa, tras su promesa anterior de elevar el gasto militar hacia el objetivo de la OTAN del 5% del PIB anual para 2035.[S1]







