Qué establece la nueva norma
Los alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires ya no pueden usar celulares, tablets ni otros dispositivos electrónicos personales mientras se dictan las clases. La prohibición está vigente y obliga a los estudiantes a mantener los equipos dentro de las mochilas y en silencio durante las actividades académicas. El Consejo Escolar Resolutivo aprobó el cambio como Resolución 12/2026 y la rectora Valeria Bergman lo formalizó mediante la Resolución 712/2026. El texto agrega un nuevo inciso al reglamento interno que impide el uso de dispositivos electrónicos personales durante el dictado de clases.[S1][S2][S3][S4][S6]
Por qué actuó el colegio
Las autoridades del establecimiento argumentaron que la restricción busca resguardar la atención de los estudiantes y preservar el aula como ámbito de aprendizaje y socialización. Según la institución, las notificaciones constantes generan interrupciones frecuentes, debilitan la concentración en los contenidos, multiplican las distracciones y afectan la interacción entre compañeros durante los recreos. En un comunicado difundido el 23 de octubre, el colegio señaló que no quiere que decaiga la atención ni la participación de los alumnos en clase, ni que el aula y el Colegio pierdan su función como espacio de socialización.[S1]
Junto con la prohibición, el colegio anunció una campaña de concientización destinada a promover un uso responsable de la tecnología y hábitos digitales saludables. Las únicas excepciones previstas abarcan situaciones de salud, necesidades de accesibilidad o actividades pedagógicas definidas por los docentes.[S1]
El antecedente porteño
La medida del Nacional se produce después de que la Ciudad de Buenos Aires avanzara con restricciones en su sistema educativo. En agosto de 2024, el Ministerio de Educación porteño limitó el uso de teléfonos móviles en los niveles inicial y primario. Luego, en marzo de 2026, amplió la norma y declaró las aulas libres de celulares y dispositivos personales en todos los niveles educativos. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, respaldó la política al describir el celular como un factor de distracción dentro de las escuelas.[S1][S4]
Los datos que alimentan el debate
Un estudio de la Unidad de Evaluación Integral de la Calidad y Equidad Educativa (UEICEE) realizado en 2025 mostró que 7 de cada 10 alumnos de primaria y 6 de cada 10 estudiantes de secundaria consideraron que aprendían mejor y prestaban más atención sin el teléfono celular. Los resultados también indicaron que más de la mitad de los estudiantes aseguró conversar más con sus compañeros después de la implementación de las restricciones. A nivel internacional, el informe PISA 2022 de la OCDE detectó que el 54% de los alumnos argentinos reconoció perder la atención en clase por el celular, frente a un promedio del 30% entre los países miembros del organismo.[S1]
La decisión también abre interrogantes sobre el futuro de otros establecimientos preuniversitarios de la UBA, como la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y el ILSE, que por ahora no anunciaron medidas similares.[S1]







