Un registro y una libreta sanitaria digital
En los hogares de la Ciudad de Buenos Aires hay más de 860.000 mascotas, entre perros y gatos, según las estadísticas citadas en la iniciativa. Sobre esa base, el Poder Ejecutivo porteño mandó a la Legislatura un proyecto de ley para crear un sistema único de identificación de perros y gatos, crear una libreta sanitaria digital y ampliar los mecanismos de protección y cuidado de los animales domésticos. La propuesta también contempla viajar con mascotas en colectivos porteños, fija nuevas condiciones para guarderías y pensionados, crea un registro de paseadores y propone habilitar un cementerio y un servicio de cremación para animales.[S1]
La medida se presenta como una actualización de normas que quedaron atrás frente al lugar que hoy ocupan los animales de compañía en los hogares porteños, y como un marco integral para mejorar su atención sanitaria, prevenir enfermedades y ordenar la convivencia en el espacio público. En su centro está el Sistema Único Digital de Identificación de Perros y Gatos, que reuniría los datos del animal, la información de contacto de su responsable y otros antecedentes relevantes. A ese registro se sumaría una Libreta Sanitaria Digital para centralizar las vacunas, la condición reproductiva, las castraciones y los datos del veterinario interviniente, que deberá estar matriculado.[S1][S2]
Según el Gobierno de la Ciudad, el sistema apunta a facilitar la atención veterinaria, contribuir a la prevención de enfermedades y mejorar el control de los datos de cada animal. Los profesionales que carguen información sanitaria deberán estar matriculados. El proyecto también aborda la presencia de animales en establecimientos públicos y privados: los locales privados podrán establecer restricciones de ingreso en el marco del derecho de admisión, mientras que los perros guía y de asistencia quedarán exceptuados.[S2]
Colectivos, guarderías y paseadores
En materia de transporte, la propuesta incorpora la posibilidad de viajar con perros y gatos en las líneas de colectivos porteñas, siempre que se utilicen transportadoras cerradas, ventiladas y de tamaño adecuado, como ocurre en el subte los fines de semana. La autoridad de aplicación podrá fijar cupos, días, horarios y otros requisitos, con excepciones para los animales de asistencia. Hasta ahora, el traslado de animales domésticos estaba permitido en la red de subterráneos bajo determinadas condiciones.[S1][S2]
También se establecerán condiciones mínimas para guarderías y pensionados: deberán contar con espacios seguros, cerramientos adecuados, ventilación, luz natural, áreas de recreación, lugares de descanso y sectores de aislamiento. Se exigirán superficies mínimas según el tamaño de los animales, personal capacitado, un veterinario responsable, protocolos de emergencia y evacuación y registros de los animales alojados. Otro punto es la creación de un registro de paseadores de perros, con requisitos de inscripción, capacitación, credencial digital y obligaciones específicas para el manejo y control de los animales.[S1]
Un cementerio y crematorio para mascotas
Entre las medidas que contempla la iniciativa del Gobierno porteño figura la modificación de la normativa vigente para habilitar servicios de cremación y entierro de perros y gatos. El proyecto propone crear un cementerio de animales de la Ciudad, con un crematorio, un espacio común de memoria y despedida y sectores para sepultar a los animales o conservar sus cenizas, según la disponibilidad de espacio.[S1]
La propuesta se suma a otra iniciativa que ya había ingresado en la Legislatura y que busca crear un Servicio Público de Cremación de Animales de Compañía. Ese proyecto, impulsado por los legisladores Emanuel Ferrario y Graciela Ocaña, del bloque Confianza y Desarrollo, plantea que la prestación comience a funcionar en el Cementerio Público de la Chacarita y que, eventualmente, pueda extenderse a otras instalaciones. El año pasado, además, se había aprobado una ley que endureció las penas por maltrato animal y también para quienes no levantan la caca de los perros de las veredas.[S1]
La diferencia es que aquella iniciativa está específicamente centrada en el tratamiento de los restos de las mascotas, mientras que la nueva propuesta del Ejecutivo forma parte de un marco más amplio de identificación, protección y bienestar animal. Ambas plantean la posibilidad de contar con una alternativa pública para despedir a los animales y disponer de sus restos de manera digna y sanitariamente adecuada. El proyecto de cremación contempla un sistema con aranceles regulados y accesibles, con la posibilidad de que los responsables recuperen las cenizas, bonificaciones para organizaciones rescatistas y gratuidad para animales sin identificación ni responsable conocido recogidos de la vía pública, así como para mascotas cuyos responsables acrediten una situación de vulnerabilidad social y residencia en la Ciudad.[S1]
La autoridad de aplicación deberá organizar los turnos, establecer y actualizar los aranceles, controlar las condiciones sanitarias y ambientales y publicar informes periódicos sobre el funcionamiento del servicio. Además, el personal tendrá que evaluar las circunstancias de la muerte y comunicar a las autoridades cualquier indicio de maltrato o de un fallecimiento sospechoso. Hoy la cremación puede hacerse sin cargo en el Instituto Pasteur, donde no se devuelven las cenizas; de lo contrario se recurre a servicios funerarios privados, con prestaciones básicas que pueden incluir el retiro del cuerpo a domicilio, su conservación, la cremación colectiva y un certificado electrónico, con valores de entre 120.000 y 130.000 pesos para animales pequeños, mientras que una cremación individual con devolución de cenizas en una urna puede costar entre 140.000 y 190.000 pesos y llegar a 300.000 según el peso del animal y el traslado.[S1]







