Un presidente que prefiere palabras claras a las señales
Wall Street atraviesa una buena racha: el promedio industrial Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq Composite han marcado récords repetidos pese a la ansiedad persistente. La historia indica que los principales índices suben a lo largo de décadas, pero los plazos cortos son mucho menos predecibles, y una inflación obstinadamente alta representa quizá la amenaza más aguda para el mercado alcista impulsado por la inteligencia artificial. La atención se centró en el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, y en el Comité Federal de Mercado Abierto antes de la decisión del 28 de octubre, cuando los funcionarios mantuvieron las tasas sin cambios.[S1]
Desde que asumió el 22 de mayo, Warsh ha modificado la forma en que el banco central se comunica y se reúne. Anunció que el comité celebrará siete reuniones de fijación de tasas en 2027 y seis en 2028 en lugar de ocho cada año, y que para 2028 dos de las ocho sesiones se dedicarán a cuestiones de política de largo plazo en vez de votar el objetivo de los fondos federales. También puso fin a la práctica prolongada de señalar en los comunicados una inclinación hacia flexibilizar o endurecer la política, convención vigente por más de dos décadas.[S1]
Suprimir esa orientación deja a los operadores de bonos y a los inversores con más incertidumbre, aunque Warsh a veces es tan directo que las señales explícitas resultan innecesarias. Preguntado tras el anuncio del 28 de octubre por qué el comité no había subido las tasas ante la falta de avances significativos hacia el objetivo del 2%, reconoció la premisa de la pregunta y dijo que los funcionarios seguían trabajando en ello. Esa frase final sugiere que habrá más medidas, en línea con su comentario de septiembre de que el comité había retirado una dosis de estímulo.[S1]
El mercado ya apunta a una política más restrictiva
Las previsiones anticipan en general una Reserva Federal más agresiva en diciembre y a lo largo de 2027. La herramienta FedWatch de CME Group, que calcula probabilidades a partir de los precios de los futuros de fondos federales a 30 días, sitúa en 65% la probabilidad de un aumento de al menos 75 puntos básicos, que llevaría el objetivo al 4,50%-4,75%, para el 15 de septiembre de 2027. Además, dos funcionarios de la Reserva Federal han pedido públicamente nuevas subidas de tasas que comiencen pronto.[S1][S2]
Entendé esta noticia a fondo
Aranceles, guerra e IA empujan los precios al alza
Varias fuerzas explican la postura del comité, entre ellas la inflación vinculada a las políticas del presidente Trump y la expansión de la infraestructura de IA. Tres economistas de la Reserva Federal de Nueva York, en un texto para Liberty Street Economics, estimaron que las medidas arancelarias y comerciales de Trump habían elevado la inflación de los bienes en 2,9 puntos porcentuales para febrero de 2026. Por separado, la guerra con Irán liderada por Trump provocó un cierre de ocho meses del estrecho de Ormuz, que alteró el suministro de crudo a una escala sin precedentes e impulsó los precios de la gasolina y el diésel.[S1]
El auge de la IA también convirtió una fuerza deflacionaria de larga data en una fuente de inflación. Los precios de importación de computadoras y productos electrónicos subieron 7,4% en el primer semestre de 2026 hasta 77,1 puntos, el nivel más alto desde enero de 2016, y registraron un alza interanual de 8,0%, la mayor ganancia anual registrada. Eso invierte un descenso de dos décadas: entre 2006 y 2019 esos precios de importación cayeron 30% a medida que la tecnología y la eficiencia manufacturera reducían costos. La fuerte demanda de semiconductores, servidores y componentes ahora tensiona la capacidad, y los consumidores asumen el costo.[S1]







