Un escudo multimillonario para la industria de Ontario
El primer ministro canadiense, Mark Carney, presentó un plan de 8.700 millones de dólares canadienses, equivalentes a unos 6.200 millones de dólares estadounidenses, destinado a proteger la base manufacturera de Ontario del conflicto comercial en curso. El paquete canaliza apoyo a los productores de acero, a los fabricantes de automóviles y al desarrollo de minerales críticos en la provincia, que Carney describió como el corazón industrial del país.[S1]
El desglose de los fondos reserva 5.200 millones de dólares canadienses, cerca de 3.700 millones de dólares estadounidenses, para las acerías a lo largo de cinco años, además de 2.500 millones de dólares canadienses, unos 1.800 millones de dólares estadounidenses, para los fabricantes de autos, de los cuales 1.500 millones de dólares canadienses, o 1.100 millones de dólares estadounidenses, provienen del gobierno federal en Ottawa. El anuncio coincidió con la divulgación de recortes de empleo por parte de Cleveland-Cliffs, una siderúrgica de propiedad estadounidense, en su planta de Hamilton, Ontario, lo que ilustra cómo los aranceles ya golpean a la manufactura canadiense.[S1]
Carney afirma que los aranceles encarecieron a las familias de EE. UU.
En declaraciones del miércoles 22 de octubre de 2026, Carney sostuvo que los aranceles estadounidenses han revertido un acuerdo comercial vigente durante décadas, han elevado los precios para los hogares de Estados Unidos y han dejado a los trabajadores y empresas de Ontario en desventaja y con incertidumbre. Dijo que había conversado con el presidente Donald Trump durante un periodo considerable sobre comercio y otros asuntos, sin insinuar avance alguno, y agregó que Canadá sigue dispuesta a negociar.[S1][S2][S3][S4][S5][S6][S7][S8]
El primer ministro indicó que la conversación abordó Irán, Asia Occidental y algunas cuestiones comerciales, y que ambos habían hablado de Ucrania varios días antes. Las negociaciones comerciales se rompieron en agosto, cuando las partes parecían cerca de un acuerdo; Trump impuso entonces aranceles del 50% a unos 20.000 millones de dólares estadounidenses en bienes canadienses, y Canadá respondió con represalias. Carney señaló que las exportaciones canadienses de automóviles a Estados Unidos han caído más del 10%, mientras que las exportaciones estadounidenses a Canadá han bajado más del 20%.[S1]
Carney defendió que un sector automotor integrado en América del Norte beneficiaría a ambas naciones, pero reconoció que Washington podría ya no considerarlo prioritario. Afirmó que el enfoque estadounidense había cambiado y que el de Canadá debía cambiar también. Trump ha declarado públicamente que quiere que los fabricantes de autos trasladen su producción de Canadá a Estados Unidos, una amenaza para una industria estrechamente vinculada a través de la frontera durante décadas.[S1]
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Ford dice que la relación cambió de forma definitiva
El primer ministro provincial de Ontario, Doug Ford, afirmó que los vínculos de Canadá con Estados Unidos se han alterado de manera permanente y argumentó que, sin importar el resultado de las legislativas ni quién ocupe la Casa Blanca, el arreglo anterior no volverá. Carney ha convertido la reducción de la dependencia canadiense del mercado estadounidense en un objetivo central, con la meta de duplicar las exportaciones a otros mercados en diez años. La campaña comercial de Trump y sus repetidas sugerencias de que Canadá se convierta en el estado número 51 de EE. UU. han alimentado un auge del nacionalismo canadiense.[S1]
El documento de la embajada y la disputa por injerencia
La embajada de Estados Unidos en Canadá difundió un documento que acusa a políticos canadienses de intentar influir en las elecciones estadounidenses antes de las legislativas del próximo mes. Señaló a la ministra de Industria, Melanie Joly, por hablar de aranceles de represalia dirigidos a estados republicanos, y a Ford por un anuncio estadounidense en el que el expresidente Ronald Reagan criticaba los aranceles. Trump canceló abruptamente las conversaciones comerciales con Canadá después de que ese anuncio se emitiera durante la Serie Mundial en octubre de 2025.[S1]
El documento también mencionó a 11 canadienses acusados de votar ilegalmente en elecciones estadounidenses entre 2012 y 2026, sin vincular esos casos con el gobierno canadiense. La administración ha lanzado un esfuerzo de todo el gobierno para investigar y procesar el voto de no ciudadanos, que especialistas y administradores electorales describen como un fenómeno relativamente menor. El Departamento de Justicia afirma que desde comienzos de 2026 ha arrestado a más de 200 personas por votar ilegalmente como no ciudadanos en elecciones pasadas, una cifra diminuta frente a las decenas de millones de votantes habituales.[S1]
Daniel Béland, profesor de ciencia política en la Universidad McGill de Montreal, dijo que los elementos del documento de la embajada no constituyen ejemplos genuinos de injerencia extranjera y que la idea implícita de que Canadá podría alterar de forma significativa el resultado de las legislativas es absurda. Añadió que culpar a Canadá antes de conocer los resultados podría preparar el terreno para una retórica similar después. Carney dijo que Canadá reaccionaba a los aranceles estadounidenses, y Ford negó cualquier interés en inmiscuirse en las elecciones estadounidenses.[S1]







