Un ultimátum de dos semanas por Sea Lion
El Poder Ejecutivo argentino notificó formalmente este lunes al Reino Unido que tiene dos semanas para adoptar las medidas necesarias para impedir el inicio o la continuación de la extracción de hidrocarburos vinculada al proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas. Según el comunicado oficial, el presidente Javier Milei también instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Estado a activar el mecanismo de arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Los objetivos declarados son dos: frenar la extracción en la Cuenca Malvinas Norte y bloquear cualquier nueva autorización sobre recursos de la Plataforma Continental Argentina.[S1][S2][S3]
El Gobierno advirtió que si el plazo vence sin respuesta británica, la Argentina acudirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para solicitar medidas provisionales que protejan sus derechos soberanos sobre la plataforma continental mientras se sustancia el caso. Buenos Aires sostiene que la explotación unilateral de esos recursos viola el derecho internacional y genera un perjuicio irreversible e irreparable a los derechos argentinos. Milei compartió el comunicado en sus redes y agregó que las islas son argentinas y se defienden con hechos, no palabras.[S1][S2][S3]
El rechazo a los argumentos de Londres
Parte del comunicado responde a la reacción de Londres ante el discurso del presidente ante la Asamblea General de la ONU. El Gobierno expresó su rechazo categórico a la posición británica y cuestionó dos argumentos que, según dice, el Reino Unido sostiene. Ni la denominación de las islas como Territorio Británico de Ultramar ni el referéndum unilateral de 2013, carente de reconocimiento internacional, alteran la existencia ni el objeto de la controversia de soberanía reconocida por las Naciones Unidas, señala el texto.[S1][S2]
Para respaldar su postura, el Ejecutivo citó la Resolución 2065 (XX) de la Asamblea General de la ONU, que reconoció la disputa entre ambos países e instó a los dos Gobiernos a encontrar una solución pacífica mediante negociaciones. También invocó la Resolución 31/49, que llamó a ambas partes a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales de la situación mientras continúe el proceso recomendado, una norma que el Gobierno considera afectada por el proyecto Sea Lion. El comunicado subrayó que la explotación unilateral de los recursos naturales de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes es contraria al derecho internacional y produce un perjuicio irreversible e irreparable a los derechos de soberanía argentinos.[S2][S3]
Sanciones por los vuelos a Punta Arenas
El comunicado sumó un frente distinto. La Argentina informó que detectó operaciones de Thales UK Limited en la ruta aérea que conecta las Islas Malvinas con Punta Arenas, en Chile, realizadas con una aeronave matriculada en el Reino Unido y sin autorización de las autoridades argentinas. El presidente ordenó a sus equipos iniciar de forma urgente los procedimientos sancionatorios y presentar las denuncias penales correspondientes, además de las gestiones diplomáticas del caso.[S1][S2][S3]
El documento cerró con una declaración de intenciones: la Argentina no se quedará de brazos cruzados y seguirá defendiendo con firmeza sus derechos soberanos, utilizando todas las herramientas diplomáticas, administrativas y jurídicas que le reconocen el derecho nacional e internacional. En una publicación en X, Milei dijo que instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos a iniciar un arbitraje internacional contra el Reino Unido por lo que calificó como el saqueo ilegal de recursos a través del proyecto Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte, y advirtió que si Londres no frena la explotación en dos semanas, la Argentina irá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.[S1][S2][S3]







