Zandi afirma que el mercado de bonos ya endurece
Mark Zandi, economista jefe de Moody's Analytics, sostiene que la Reserva Federal no necesita volver a elevar las tasas de interés, porque los inversores en bonos ya están logrando por ella el endurecimiento que busca el banco central. En una serie de mensajes publicados en X el lunes por la mañana escribió que la Fed puede abstenerse de nuevos aumentos y citó el mercado de bonos como razón para no apresurarse a endurecer las condiciones financieras.[S1][S2]
Zandi señaló que el rendimiento del Tesoro a 10 años oscila con fuerza en torno al 5% y que las hipotecas fijas se sitúan muy por encima del 7%, un nivel que calificó de inasequible. Los spreads de los bonos corporativos también se han ampliado, añadió, y advirtió que si las tasas no bajan pronto la situación causará un daño real. A su juicio, los inversores en bonos ya están haciendo el trabajo de la Fed.[S1]
Una advertencia repetida tras la subida de septiembre
El mecanismo que describe Zandi es directo: unos costos de financiamiento más altos son justamente lo que busca la Fed cuando intenta enfriar la inflación, y el mercado de bonos los está imponiendo sin otro movimiento de política. Antes de la subida de tasas de septiembre, calificó esa decisión de error grave que podría resultar costoso para la economía estadounidense. Un mes después sigue centrado en los peligros que plantean nuevos aumentos mientras la incertidumbre macroeconómica y geopolítica se mantiene elevada.[S1]
Zandi describió el dilema del banco central como navegar entre una inflación impulsada por la guerra y riesgos crecientes para una economía frágil, y argumentó que subir las tasas ahora podría hacerla encallar. Señaló que los precios mundiales del petróleo vuelven a acercarse a los máximos de la guerra mientras las tensiones con Irán no muestran señales de ceder. Reconoció que eso traerá más inflación, un tema central en la reunión de la Fed de esta semana, pero sostuvo que las subidas de tasas no pueden resolver los problemas de suministro de petróleo y podrían terminar frenando la economía.[S1]
El encarecimiento del petróleo erosionará aún más los salarios reales y, con el tiempo, el gasto de los consumidores, añadió Zandi, un factor que a su juicio la Fed no debería descartar. Lleva meses evaluando la carga económica que la guerra con Irán impone a los hogares estadounidenses. En junio de 2026 estimó que el conflicto había costado a la familia estadounidense típica 1.000 dólares adicionales, y desde entonces la gasolina ha seguido subiendo, lo que colocó el costo de vida en el centro del debate ante la proximidad de las elecciones de medio mandato.[S1]







