Una afirmación presidencial frente a la investigación de la Fed
Ante sus partidarios en un mitin de campaña en Montana previo a las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, el presidente Donald Trump abordó la inflación y el papel que su política comercial podría haber tenido en ella, asegurando que el país no tiene inflación y que los aranceles generan riqueza en lugar de presión sobre los precios. La investigación publicada por economistas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York llega a una conclusión distinta: los aranceles han elevado el costo de los bienes para los consumidores estadounidenses.[S1][S2]
El análisis apareció en Liberty Street Economics con el título How Fast Do Tariffs Pass Through into Consumer Prices. Sus tres autores calcularon que cada aumento de un punto porcentual en la tasa arancelaria media se traduce en un incremento de un cuarto de punto en los precios de los bienes de consumo tras un año. Para febrero de 2026, estimaron, los aranceles habían sumado 2,9 puntos porcentuales a la inflación de precios de bienes y, sin ellos, esos precios habrían bajado ligeramente.[S1]
Cómo llegan los aranceles a la caja del supermercado
Los economistas identificaron tres canales por los que los aranceles elevan los costos del consumidor. Primero, los derechos aumentan directamente el precio de los bienes importados, ya que los productores extranjeros rara vez absorben el cargo. Segundo, gravar insumos sin terminar como el acero eleva los gastos de producción de los fabricantes nacionales, y esos costos se trasladan a los compradores. Tercero, cuando los aranceles hicieron que las importaciones fueran notablemente más caras que las alternativas fabricadas en Estados Unidos, los productores locales subieron sus propios precios para captar parte de esa diferencia.[S1]
La aritmética del informe sugiere que un arancel general del 10% elevaría los precios de los bienes de consumo un 2,6% en un año. Cerca de dos tercios de ese aumento provienen de importaciones más caras, que se transmiten con rapidez, mientras que el tercio restante procede de bienes fabricados en Estados Unidos, ya que los productores enfrentan insumos más costosos y menor competencia importadora, un proceso más lento que tarda entre seis y doce meses.[S1]
Una guerra comercial anterior dejó huellas duraderas
Otro informe de Liberty Street Economics de diciembre de 2024, titulado Do Import Tariffs Protect U.S. Firms?, examinó los aranceles a China de 2018. Sus cuatro autores subrayaron cómo los derechos sobre insumos empujan al alza los precios al consumidor. También documentaron una correlación entre empresas cotizadas cuyas acciones cayeron en los días en que se anunciaron los aranceles a China y resultados reales más débiles después, incluidas caídas del empleo, la productividad laboral, las ventas y los beneficios entre 2019 y 2021.[S1]
La cronología arancelaria abarca ambos mandatos de Trump. En 2018 su administración inició una guerra comercial con China que cubrió lavadoras, paneles solares, acero, aluminio y diversos productos tecnológicos. Sus medidas del Día de la Liberación de abril de 2025 impusieron un arancel global amplio y tasas recíprocas más altas a decenas de países considerados con desequilibrios comerciales adversos frente a Estados Unidos; la Corte Suprema invalidó la mayoría de ellas en febrero de 2026. A finales de julio se aplicaron nuevos aranceles globales del 10% al 12,5% a más de 80 países bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que cubren más del 99% de las importaciones estadounidenses.[S1]
Qué significa para los mercados
Los aranceles son una de las dos políticas que actualmente empujan al alza los precios al consumidor, según el informe, y la guerra con Irán liderada por Trump es el otro catalizador. El artículo señala que el cierre continuo del estrecho de Ormuz ha afectado a los mercados, aunque el texto disponible termina antes de desarrollar ese punto. Para Wall Street, la preocupación es que una inflación impulsada por políticas pueda perturbar un rally bursátil construido en torno a la inteligencia artificial, aun cuando los principales índices han registrado rendimientos anuales medios más altos bajo Trump que bajo la mayoría de los presidentes desde finales de la década de 1890.[S1]







