Un nombramiento sorpresa
Sylvester Stallone ha revelado que no buscó ni esperaba activamente convertirse en uno de los embajadores especiales de Hollywood del presidente Donald Trump. Trump había nombrado a Stallone, junto con Jon Voight y Mel Gibson, como enviados especiales encargados de traer de vuelta el negocio de Hollywood a Estados Unidos, describiendo a los tres actores veteranos como sus ojos y oídos en la industria y diciendo que actuaría según sus sugerencias. Durante una entrevista reciente con The Sunday Times, Stallone dijo que se enteró por primera vez del nombramiento mientras veía televisión una noche, cuando una emisión mencionó su nombre junto a Gibson y Voight. Recordó haberse quedado sorprendido y haber dicho que si le hubieran preguntado antes, habría respondido que el arreglo no era posible.[S2]
Por qué Stallone dice que no puede funcionar
Stallone explicó que tenía reservas sobre el puesto porque Hollywood funciona como estados feudales, cada uno con su propio pequeño reino, y nadie puede simplemente entrar y decirle a seis estudios cómo operar. Señaló que él, Gibson y Voight son personas que prefieren hacer lo suyo, y concluyó que el plan no funcionaría. Stallone dijo que se lo comunicó directamente a Trump, agradeciéndole y despidiéndose porque la idea era imposible. Añadió que Hollywood evoluciona por sí solo y es corporativo por naturaleza, y que los ejecutivos corporativos no querrían que él les diera lecciones sobre finanzas.[S3]
Los esfuerzos paralelos de Voight
Mientras Stallone se ha apartado del rol de enviado, su compañero de nombramiento Jon Voight ha estado utilizando activamente su puesto de embajador especial para cabildear por un crédito fiscal federal para cine y televisión en la Casa Blanca. En una entrevista con The Hollywood Reporter a principios de este mes, Voight argumentó que si Estados Unidos igualara los beneficios fiscales ofrecidos por otros países, Hollywood experimentaría un aumento inmediato de energía. Describió el negocio como listo para empezar, lo que significa que los trabajadores podrían ser convocados de inmediato, y dijo que los efectos se propagarían por las comunidades donde se realizan las producciones. Voight expresó confianza en que Hollywood podría regresar a una edad dorada. Cuando se le preguntó si Gibson y Stallone habían hablado con él sobre el crédito fiscal, Voight dijo que ambos han estado extremadamente ocupados. Su mánager, Steven Paul, añadió que Stallone ha estado involucrado y firmó una carta al presidente, incluso mientras trabaja en su programa de televisión.[S1]






