Metales preciosos bajo presión
Los precios del oro y la plata cayeron bruscamente el lunes, ya que el aumento de los rendimientos de los bonos globales enfrió el interés de los inversores por activos que no generan intereses, como los metales preciosos. El declive también empujó a la baja a las principales acciones mineras en la negociación previa a la apertura. Los futuros del oro cayeron un 3,34% a 4.176,80 dólares, mientras que el oro al contado bajó un 3,27% a 4.145,88 dólares alrededor de las 5:40 a. m. ET. La plata sufrió pérdidas aún mayores: los futuros cayeron un 5,1% a 61,52 dólares por onza troy, y la plata al contado perdió un 4,92% a 61,11 dólares.[S1]
Las acciones mineras siguen a los metales
Las acciones de mineras globales de oro y plata que cotizan en Estados Unidos cayeron en la negociación previa a la apertura, siguiendo el retroceso de los metales. Sibanye Stillwater, un importante productor de oro también activo en los mercados de platino y paladio, bajó un 7,92% antes de la apertura del mercado del lunes, mientras que Harmony Gold Mining se desplomó un 7,49%. Newmont Corporation cayó un 4,72% en la negociación previa. Entre las mineras de plata, Silvercorp Metals bajó un 7,13%, Endeavour Silver perdió un 5,86% y Hecla Mining cedió un 5,55%.[S1]
Inflación y política de la Fed en el punto de mira
Los movimientos a la baja se producen mientras los inversores siguen monitoreando las presiones inflacionarias y la probabilidad de nuevas subidas de tasas de interés por parte de la Reserva Federal en un contexto de rendimientos de bonos gubernamentales en aumento. Max Baecker, presidente de American Hartford Gold, dijo en una nota el viernes que si las subidas controlan la inflación, el oro enfrenta una presión sostenida, pero si la inflación persiste o aumenta el estrés económico, la demanda de oro como diversificador se mantiene. Baecker añadió que las tasas son solo una pieza de la historia del oro, señalando que los bancos centrales globales compraron la cifra récord de 289 toneladas métricas en el segundo trimestre, lo que él ve como una estrategia de reserva a largo plazo separada de las decisiones de tasas de la Fed.[S1]







