De las marchas diurnas a los disturbios nocturnos
Lo que el sábado comenzó como manifestaciones multitudinarias pero en su mayoría tranquilas contra el coste de la vida terminó en desorden al caer la noche en Fráncfort, centro financiero alemán, y también en Berlín, Colonia y Hamburgo. Multitudes saquearon comercios en el centro de Fráncfort y los agentes se enfrentaron a los manifestantes en varias ciudades. La policía indicó que disparó cañones de agua contra quienes lanzaban fuegos artificiales, piedras y botellas a los servicios de emergencia.[S1]
Las concentraciones fueron convocadas por el grupo de campaña Gen Z regelt, cuyo nombre transmite la idea de que los jóvenes toman las riendas. Los participantes reclamaron más dinero para escuelas y universidades, alivio ante el elevado coste de la vida, el fin de los recortes de gasto y el rechazo al servicio militar. Según los cálculos de los propios organizadores, participaron miles de personas.[S1]
Los disturbios alemanes coincidieron el mismo día con manifestaciones similares impulsadas por jóvenes en Francia, donde más de 320.000 personas salieron a la calle. Varios medios internacionales cubrieron los hechos alemanes e informaron de los saqueos y los enfrentamientos.[S1][S2][S3][S4][S5][S6][S7][S8]
La policía cierra la principal calle comercial y detiene a personas
Los agentes cortaron un largo tramo de la principal calle comercial de Fráncfort, según la agencia de noticias AFP, y un portavoz policial afirmó que se había detenido a un número considerable de personas en la ciudad. Las autoridades de Fráncfort, Múnich y Berlín contabilizaron hasta 18.000 manifestantes en total, cerca de la mitad de la cifra que los organizadores habían publicado en su página web.[S1]
La policía de Fráncfort describió graves disturbios en el centro de la ciudad en un mensaje en X. Según la fuerza, se rompieron las ventanas de varios establecimientos y se lanzaron cócteles molotov contra los servicios de emergencia. En comunicados posteriores, los responsables señalaron que se había hecho añicos el cristal de una armería y que se incautaron dos armas de fuego tras detener a un sospechoso.[S1]
Un ministro señala a extremistas y rechaza el ejemplo francés
Roman Poseck, ministro del Interior del estado de Hesse, cuya capital es Fráncfort, afirmó que unos 100 extremistas de izquierda claramente identificados se habían sumado a la manifestación de la ciudad. Calificó de vergonzoso el modo en que terminaron las protestas.[S1]
Poseck también evocó las imágenes procedentes de Francia, mencionando saqueos, casas incendiadas, vehículos policiales en llamas y agresiones a agentes, y sostuvo que Francia no debería servir de modelo en ese sentido.[S1]







