Una nueva fase para la política monetaria japonesa
Según las actas publicadas el jueves, un miembro del consejo del Banco de Japón sostuvo durante la reunión de política monetaria de septiembre que la institución había alcanzado una etapa en la que la magnitud de las subidas de tipos, y no solo su momento, merecía discusión. Muchos participantes del Consejo de Política juzgaron que la inflación podría superar el objetivo del 2 por ciento de la entidad y coincidieron en que debía continuar el endurecimiento.[S1][S2]
En la cita del 17 y 18 de septiembre, el BOJ elevó su tipo oficial al 1,25 por ciento desde el 1,0 por ciento. Fue la primera subida en tres meses y el intervalo más breve entre alzas desde que el banco cerró una década de relajación no convencional en marzo de 2024. La medida buscaba contener la presión inflacionaria derivada del encarecimiento del petróleo y de un yen debilitado, y dos miembros del consejo votaron en contra.[S1]
Flexibilidad frente a un ritmo fijo
El responsable observó que el BOJ se había movido a un ritmo medido de dos subidas anuales durante 2024 y 2025, un periodo en el que la política monetaria japonesa se apartó de la de otras grandes economías. Con Estados Unidos y Europa inclinándose recientemente de nuevo hacia el endurecimiento, el miembro dijo que el BOJ debía reaccionar con agilidad a las condiciones externas y deliberar sobre la cuantía de una subida en lugar de atarse a un tempo preestablecido.[S1]
Esas observaciones implican que el banco central podría dejar de limitarse a sus habituales pasos de 0,25 puntos porcentuales y variar la escala de las subidas según las circunstancias económicas y financieras. Aun así, la mayoría de los miembros del Consejo de Política coincidió en que las condiciones monetarias seguirían siendo acomodaticias tras la medida de septiembre.[S1]
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Un miembro describió la subida como un acercamiento de los tipos al nivel neutral, en el que la política ni estimula ni frena la actividad, lo que daría al BOJ más margen para responder con flexibilidad a los cambios en precios y producción. Las actas también recogieron el debate sobre cómo tratar el tipo de interés neutral y el tipo terminal, y algunos miembros señalaron que los niveles de tipos estimados por los mercados habían subido en general últimamente.[S1]
Opiniones divergentes sobre el siguiente paso
Sobre cuándo volver a endurecer, un miembro advirtió contra una excesiva cautela dado el peligro de un aumento brusco de los precios. Otro, partidario de mantener los tipos, sostuvo que hacía falta más tiempo para evaluar las tendencias del consumo privado. En su reunión del 29 y 30 de octubre, el BOJ mantuvo el tipo oficial en el 1,25 por ciento y afirmó que la inflación subyacente había alcanzado en general el objetivo del 2 por ciento tras un esfuerzo de casi 14 años basado en la relajación no convencional.[S1]
Los mercados anticipan cada vez más una nueva subida en la próxima reunión del BOJ, prevista para el 17 y 18 de diciembre.[S1]







