Crecimiento sorpresa desafía las expectativas
La economía británica creció un 0,4% en julio, según la Oficina Nacional de Estadísticas, desmintiendo a los economistas de la City que habían pronosticado un crecimiento nulo. La expansión siguió a un aumento del 0,3% en junio y a un crecimiento cero en mayo. En los tres meses hasta julio, el PIB también aumentó un 0,4% respecto al trimestre anterior. El sector servicios impulsó el repunte, con la programación informática entre los sectores más destacados.[S1][S2]
Liz McKeown, directora de estadísticas económicas de la ONS, señaló que las empresas vinculadas a la inteligencia artificial y tecnologías relacionadas contribuyeron al crecimiento del sector en julio, así como en mayo y junio. Añadió que algunas empresas mencionaron el clima cálido y el mundial de fútbol como factores que afectaron la actividad, aunque dijo que los efectos variaron entre industrias, beneficiando a algunos negocios mientras creaban desafíos para otros.[S2]
La guerra y los costes de endeudamiento ensombrecen el panorama
Las cifras de crecimiento llegan mientras el conflicto en Oriente Medio sigue desestabilizando la economía global. Los costes de endeudamiento del gobierno británico han alcanzado su nivel más alto en casi dos décadas, y los economistas advierten que los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril probablemente alimentarán una mayor inflación en todo el mundo. Reino Unido registró el crecimiento más fuerte del G7 en la primera mitad de 2026, incluso cuando comenzó la guerra.[S1]
Richard Carter, jefe de investigación de renta fija en la firma de inversión Quilter Cheviot, advirtió que la cifra de julio, mejor de lo esperado, podría no mantenerse. Dijo que el crecimiento será difícil de conseguir y que es probable que la actividad se estanque antes del presupuesto. También señaló que la guerra en Oriente Medio sigue impulsando gran parte de los datos económicos, y que Reino Unido es el más expuesto a sus consecuencias. Se espera que los llamados a medidas pro-crecimiento se intensifiquen a medida que se acerca el presupuesto, aunque sigue siendo incierto si el gobierno tiene margen fiscal para actuar.[S2]
Aumenta la presión sobre el presupuesto
El canciller John Healey se enfrenta a su primer presupuesto el 28 de octubre. Los economistas han advertido que el aumento de las tasas de interés, desencadenado por la turbulencia en los mercados globales de bonos tras la guerra en Irán, podría obligarlo a subir impuestos o recortar el gasto. El inesperado crecimiento de julio ofrece cierto alivio, pero las presiones subyacentes del conflicto y los elevados costes de endeudamiento siguen pesando en las perspectivas.[S1]






