Avance rebelde en la costa
Los rebeldes hutíes de Yemen están presionando para tomar el control total de la costa del mar Rojo del país, afirmando haber capturado el puerto clave de Moca. Los combates marcan el brote de violencia más grave con el gobierno respaldado por Arabia Saudí en años. Según el Royal United Services Institute, un centro de estudios de defensa y seguridad con sede en Londres, la situación en Yemen se está saliendo de control, y el gobierno yemení reconocido por la ONU está abriendo nuevos frentes contra los hutíes con la esperanza de ejercer más presión de la que los rebeldes pueden soportar.[S1]
Los hutíes también afirman controlar la ciudad interior de Hays y el campamento Khalid ibn al-Walid, descrito como la base militar más grande de la región. Una estimación vinculada a los rebeldes sugirió que sus fuerzas habían ganado más de 2.320 millas cuadradas (6.000 kilómetros cuadrados) de territorio. El mayor general Tareq Saleh, comandante de las fuerzas del gobierno yemení, reconoció haber organizado una retirada estratégica al sur de Moca para reagruparse en un lugar seguro, diciendo que sus tropas habían pagado un alto precio en mártires y heridos al enfrentar un ataque que, según él, fue planeado y apoyado por Irán.[S1]
Ataques aéreos, víctimas y repercusiones regionales
Arabia Saudí lanzó hasta 40 ataques aéreos contra objetivos hutíes el jueves, aprovechando su superioridad aérea mientras fuentes gubernamentales reconocían avances terrestres rebeldes a lo largo de la costa y ataques con misiles contra las estratégicas islas de Zuqar y Hanish, en el mar Rojo. El monitor de datos de conflictos Acled estimó 276 muertes solo en un período de cinco días. La última escalada comenzó cuando los hutíes atacaron instalaciones energéticas y ciudades del sur de Arabia Saudí con drones y misiles balísticos, lo que provocó al menos 15 ataques saudíes entre el 3 y el 7 de septiembre. Los enfrentamientos se han extendido por Ad Dali, al-Bayda, Marib, Shabwah, al-Jawf, Hodeidah y Taiz.[S1]
Los combates han planteado dudas sobre si Arabia Saudí activará el acuerdo de defensa de La Meca y pedirá a sus cosignatarios, Pakistán y Turquía, que envíen fuerzas. El pacto está diseñado con carácter defensivo y se cree poco probable que se aplique a las actividades militares saudíes en Yemen. El objetivo hutí al apoderarse de más costa al sur de Hodeidah es presionar a Arabia Saudí y a Estados Unidos para que acuerden un trato que levante el bloqueo estadounidense a los petroleros iraníes en el Golfo. Donald Trump reconoció el miércoles que no esperaba que la guerra con Irán terminara antes de las elecciones legislativas estadounidenses de principios de noviembre.[S1]
Apuestas estratégicas y precios del petróleo
La toma de la costa sería un desastre estratégico para Arabia Saudí y Estados Unidos, acercando a Irán y sus proxies al control total de dos puntos de estrangulamiento para el transporte marítimo occidental en lados opuestos de la península arábiga: Bab al-Mandeb en el extremo sur del mar Rojo y el estrecho de Ormuz en el Golfo. Los observadores dicen que ahora parece improbable una reducción de las hostilidades, y ven la campaña hutí como un intento de abrir un segundo frente en la guerra entre Irán y Estados Unidos junto a la batalla por Ormuz. Los combates han contribuido a que el precio del petróleo supere los 100 dólares por barril tras semanas cerca de los 80.[S1]
Los hutíes esperan que las divisiones políticas dentro del gobierno yemení, reflejadas en la falta de un ejército integrado, les den gradualmente la ventaja. Los Emiratos Árabes Unidos, antes un actor poderoso en el sur de Yemen donde respaldaba a las fuerzas separatistas del Consejo de Transición del Sur, retiró su apoyo financiero y militar a principios de año, y las fuerzas sureñas se han negado a luchar fuera de su propia región. Sherwan Hindreen Ali, analista de Yemen para Acled, dijo que parece improbable una reducción de las hostilidades pronto, ya que ambas partes escalan para infligir suficiente daño y forzar un compromiso, y añadió que los dos bandos están ahora más igualados en capacidad militar que antes del alto el fuego de 2022.[S1]
Cómo se gestó la escalada
El camino hacia la violencia total de esta semana fue gradual. Comenzó después de que una delegación hutí de alto nivel del grupo, que mantiene una alianza compleja con Irán, volara a Teherán para el funeral del líder supremo iraní Ali Khamenei en julio, y regresara en un avión iraní que los saudíes se negaron a dejar aterrizar en Saná, controlada por los rebeldes. En su lugar, los saudíes bombardearon la pista, lo que llevó a los hutíes a anunciar un bloqueo naval saudí en el mar Rojo, que los rebeldes describieron como un bloqueo por un bloqueo. El anuncio del 20 de julio fue seguido por un ataque a la refinería de Jazan en Arabia Saudí el 25 de julio y a un petrolero frente a Yanbu el 24 de agosto. Arabia Saudí se ha vuelto dependiente de la ruta del mar Rojo para el comercio después de que Irán estrangulara el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz tras los ataques de Estados Unidos e Israel.[S1]







