Fiscalía y defensa chocan en los alegatos iniciales
En los alegatos iniciales en la corte federal de Brooklyn el miércoles, un abogado del Departamento de Justicia de EE. UU., Taylor Stout, describió a Huawei como una empresa criminal que robó a compañías estadounidenses durante dos décadas para dominar las telecomunicaciones globales. Stout dijo a los jurados que Huawei conspiró para robar secretos comerciales de cinco firmas estadounidenses, incluido el código fuente de enrutadores de internet de Cisco Systems y un brazo robótico para probar teléfonos de T-Mobile, para obtener una ventaja injusta. Señaló que los jurados escucharían a testigos que sorprendieron a Huawei en el acto y mencionó evidencia en video de un empleado llevándose el brazo robótico.[S1]
Brian Heberlig, abogado de Huawei, presentó una narrativa contrastante: el caso trata de competencia, no de conspiración; innovación, no robo; y negocios ordinarios, no conducta criminal. Argumentó que Huawei se ganó su éxito legítimamente y que no había un plan para delinquir. Heberlig calificó los incidentes de Cisco y T-Mobile como acciones de empleados individuales, y agregó que la gerencia trabajó para corregir los problemas una vez que se enteró de ellos.[S1]
Antecedentes del caso y reacción internacional
El caso contra Huawei comenzó en 2018 con una acusación que imputaba a la empresa y a su directora financiera cargos de fraude bancario y violaciones de sanciones por presuntamente tergiversar sus negocios en Irán para eludir las sanciones estadounidenses y mover millones a través del sistema financiero de EE. UU. La acusación luego se amplió para incluir asociación ilícita. Huawei, conocida por equipos de telecomunicaciones, teléfonos móviles y, en años recientes, chips de IA, enfrenta restricciones en EE. UU., donde su equipo de redes está limitado y los proveedores necesitan aprobación del Departamento de Comercio para exportarle bienes y tecnología estadounidenses.[S1]
El jueves, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo que el gobierno chino se opone firmemente a la supresión y contención de empresas chinas por parte de EE. UU., y apoya firmemente a las empresas chinas en la salvaguarda de sus derechos e intereses legítimos. La declaración respondió a una pregunta sobre el caso y la descripción del fiscal estadounidense de 'empresa criminal'. Mientras tanto, la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, fue detenida en Vancouver en 2018 con una orden estadounidense como parte de la acusación original. Luchó contra la extradición durante casi tres años antes de regresar a China en un acuerdo diplomático entre EE. UU., China y Canadá. Los cargos contra ella fueron desestimados en 2022 como parte de un acuerdo de enjuiciamiento diferido, pero las admisiones que hizo se presentarán como evidencia en el juicio, que se espera dure tres meses.[S1]






