La policía apunta a la tala en Muhos
La policía finlandesa ha iniciado una investigación penal para determinar si se infringieron las leyes ambientales en el lugar donde se proyecta un centro de datos de Google en el norte rural del país. Los investigadores afirman que Tuike Finland, filial de la empresa estadounidense, taló y drenó 330 hectáreas de bosque en el emplazamiento de Muhos antes de que se hubieran realizado las evaluaciones de impacto ambiental que exige la legislación finlandesa.[S1][S2][S3][S4][S5][S6][S7][S8]
En un comunicado difundido el jueves, la policía señaló que la información preliminar apuntaba a ambigüedades y deficiencias en la gestión del drenaje y del agua en la obra del proyecto de centro de datos de Tuike Finland Oy. Los agentes añadieron que la investigación examinará, entre otras cosas, las circunstancias relacionadas con esas cuestiones.[S1]
A principios de este mes, las autoridades finlandesas ordenaron a Google suspender los trabajos en dos ubicaciones, Muhos y Otanmäki, situada unos 100 km al sureste, después de que la empresa despejara el terreno sin completar antes las evaluaciones exigidas. La Agencia de Supervisión, encargada de los permisos y evaluaciones ambientales, instó a la compañía a paralizar las medidas preparatorias que alteran el entorno. Los activistas calculan que se talaron 250.000 árboles en Muhos y 150.000 en Otanmäki.[S1]
Un clima inversor bajo la lupa
Finlandia, como sus vecinos nórdicos, atrae a empresas tecnológicas que quieren construir centros de datos. El país ofrece relativa estabilidad geopolítica y abundancia de terreno, y su clima frío debería ayudar a los operadores a recortar costes energéticos. Las autoridades estudian solicitudes para 145 nuevos centros de datos en distintas fases de planificación, entre ellas un proyecto de infraestructura de inteligencia artificial de 13.000 millones de euros que Google ha calificado como su mayor inversión en Europa.[S1]
El Gobierno finlandés ha respaldado estos proyectos. Cuando los planes de Google se hicieron públicos en septiembre, el primer ministro, Petteri Orpo, calificó de prioridad máxima la atracción de inversiones y afirmó que el acuerdo aportaría beneficios duraderos. El responsable de Google en Finlandia, Antti Järvinen, ha pedido disculpas por las talas, aunque sostiene que la empresa actuó según la mejor comprensión de la legislación que tenía en ese momento.[S1]
Aun así, las acusaciones han desatado un debate nacional sobre lo que los acuerdos de centros de datos aportan a las comunidades locales, al medio ambiente y a los precios de la electricidad, y el asunto podría influir en las elecciones parlamentarias previstas para abril. Una petición que reclama una regulación más estricta de los centros de datos y compensaciones por el daño ambiental ha reunido más de 93.000 firmas.[S1]
Los especialistas cuestionan el rédito económico. Jussi Kangasharju, catedrático de informática de la Universidad de Helsinki, sostiene que Finlandia prácticamente no gana nada, ya que se trata de empresas internacionales que atienden a clientes internacionales, y que los centros de datos apenas benefician a alguien distinto del operador. Los expertos también señalan que estas instalaciones generan un número limitado de empleos locales.[S1]







