El Tribunal Supremo levanta el bloqueo a las deportaciones a terceros países
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dictaminado que el gobierno de Trump puede reanudar las deportaciones de inmigrantes a terceros países, es decir, naciones distintas de la suya, sin permitirles impugnar su expulsión. Los seis jueces conservadores del tribunal dejaron temporalmente de lado una decisión de un tribunal inferior que obligaba al gobierno a dar a los inmigrantes un aviso adecuado y la posibilidad de expresar temor a torturas o persecución en el país de destino. La medida permite que las expulsiones continúen mientras sigue el litigio.[S1]
El gobierno había pedido a los jueces que intervinieran después de que el tribunal inferior impusiera los requisitos de notificación y alegación de temor. Al levantar esa decisión de forma temporal, la mayoría conservadora del alto tribunal ha permitido que la política funcione sin esas protecciones procesales por ahora. La disputa sigue siendo parte de un conjunto más amplio de desafíos legales a la aplicación de las leyes de inmigración del gobierno.[S1]
Otras batallas legales del gobierno
El gobierno también ha pedido al Tribunal Supremo que le permita negar atención de afirmación de género a las personas transgénero en prisiones federales. El procurador general D John Sauer argumentó que las cirugías de reasignación de género, la terapia hormonal y las adaptaciones sociales como ropa interior, maquillaje, relleno y pelucas ya no podían justificarse. Por separado, el sindicato que representa a más de 8.000 trabajadores de la Agencia de Protección Ambiental ha demandado a la EPA y a su administrador, Lee Zeldin, alegando la terminación ilegal de un convenio colectivo.[S1]
En otro desarrollo, el presidente Donald Trump ha aceptado dejar de luchar contra el desembolso del veredicto de 5 millones de dólares de E Jean Carroll de su juicio civil de 2023 por abuso sexual y difamación contra él. Los fondos ya se habían distribuido a ella, lo que convierte la medida en un paso procesal. El Senado también rechazó, en gran medida siguiendo líneas partidistas, una resolución demócrata que habría obligado al Departamento de Estado a informar al Congreso sobre la violencia en la Cisjordania ocupada, incluidos los asesinatos de nueve ciudadanos estadounidenses por colonos o fuerzas de seguridad israelíes en los últimos años.[S1]
Tecnología, IA y otros desarrollos
Trump anunció que los jefes de las mayores empresas estadounidenses de tecnología e inteligencia artificial habían firmado un acuerdo moralmente vinculante para poner controles a la IA. Presentó el acuerdo tras un almuerzo en la Casa Blanca con altos ejecutivos tecnológicos, describiéndolo como algo que permite una enorme autorregulación de sus productos y tecnologías. El marco para establecer estándares de seguridad sigue siendo vago. Trump también firmó una orden ejecutiva que rebautiza la inteligencia artificial como superinteligencia, haciendo eco de una declaración que hizo en las Naciones Unidas la semana anterior.[S1]
Menos de un día después de que OpenAI dijera que descartaría el lanzamiento de un modelo por preocupaciones de seguridad, la compañía presentó una nueva suite de herramientas de IA, incluidos dots, agentes que describió como más ambiciosos que ChatGPT y lo que llamó una forma completamente nueva de trabajar con IA. En otras noticias, un avión de pasajeros que volaba desde Dubái realizó un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita, lo que brevemente generó temores de un secuestro y llevó a Israel a movilizar aviones de guerra; informes dijeron que el incidente se debió a una disputa entre los dos pilotos del avión, y todos a bordo estaban a salvo.[S1]







