Una sorpresa histórica en Los Ángeles
Gable Steveson sufrió su primera derrota profesional el sábado 19 de septiembre de 2026, cuando Sean Sharaf lo noqueó apenas 12 segundos después de comenzar su combate en la cartelera principal de UFC 331 en el Crypto.com Arena de Los Ángeles, California. El resultado se mantiene como la mayor sorpresa de apuestas en la historia de UFC. Tres días después, Steveson, medallista de oro olímpico y uno de los luchadores más condecorados en pasar a las artes marciales mixtas, rompió el silencio a través de las redes sociales.[S1]
En su comunicado, Steveson dijo que hablaba a su familia, amigos, aficionados y a quienes lo conocen como esposo y padre de una hija pequeña. Reconoció que algunas personas nunca lo apoyarán sin importar lo que diga o haga, y calificó eso como su elección. También abordó la acusación de sus años universitarios que Sharaf mencionó repetidamente durante la semana del combate, diciendo que creía que fue sacada a relucir para meterse en su cabeza, pero que también reabrió algo ya atendido años atrás.[S1]
Steveson niega la acusación y cita revisiones
Steveson declaró que no hizo nada de lo alegado, que nunca fue acusado de un delito y que el asunto finalmente fue desestimado por el Fiscal de Distrito. Dijo que las acusaciones no fueron ignoradas ni desestimadas a la ligera, sino revisadas exhaustivamente, y que cooperó plenamente con las autoridades, incluida una revisión separada del Título IX. Agregó que no hubo cargos penales, ni condena, ni declaración de responsabilidad en su contra, que el asunto quedó cerrado y que no tiene ningún problema legal pendiente.[S1]
También dijo que su abogado realizó una investigación independiente y declaró en el registro que incluso si la ley hubiera cambiado, el resultado sería el mismo. Como contexto, Steveson y su compañero de lucha de la Universidad de Minnesota, Dylan Martinez, fueron arrestados en junio de 2019 bajo sospecha de conducta sexual delictiva después de que una mujer denunciara haber sido agredida sexualmente. Ninguno de los dos fue acusado formalmente. Seis meses después, el fiscal del condado de Hennepin, Mike Freeman, anunció que había evidencia inadecuada para acusar y procesar el caso de manera justa, explicando que los fiscales deben probar las acusaciones más allá de toda duda razonable y reconociendo que la ley de Minnesota en ese momento restringía cómo su oficina podía perseguir casos relacionados con intoxicación y consentimiento.[S1]
Según el estatuto vigente entonces, una persona intoxicada voluntariamente no cumplía con la definición estatal de incapacidad mental. Los legisladores de Minnesota modificaron posteriormente la ley para permitir procesamientos en casos de denunciantes que quedaron incapacitados por consumo voluntario de alcohol, un cambio que los críticos solían llamar el vacío legal por intoxicación. Freeman nunca dijo que la restricción legal fuera la única razón por la que Steveson o Martinez no fueron acusados, ni que cambiar la ley habría resultado en cargos. La abogada de Steveson, Christa Groshek, mantuvo su inocencia y argumentó que un estatuto diferente no habría cambiado el resultado del caso. Y como nunca se presentaron cargos, la acusación nunca fue adjudicada en juicio.[S1]
Derrota, salida y lo que viene
Volviendo a la pelea, Steveson felicitó a su oponente, reconoció que cometió un error y dijo que fue la noche de Sharaf. Comparó el revés con las derrotas de su carrera en la lucha, diciendo que regresó con una voluntad de ganar y una concentración innegables que lo llevaron a la cima de su deporte, y predijo que el resultado del sábado lo impulsará a hacer lo mismo. Declaró que será grande y que esto no se lo impedirá.[S1]
Steveson también recibió fuertes críticas por abandonar inmediatamente el octágono sin felicitar a Sharaf ni quedarse para el resultado oficial. Su entrenador, el excampeón de peso pesado de UFC Jon Jones, asumió después la responsabilidad por la controvertida salida, diciendo que fue su decisión escoltar a su prospecto herido tras bambalinas. Steveson, ahora de 26 años, tiene un récord profesional de 4-1. Sus herramientas físicas y su currículum en la lucha no han desaparecido de la noche a la mañana, pero tras la mayor sorpresa de apuestas en la historia de UFC, el camino hacia la grandeza que prometió de repente parece mucho más largo.[S1]







