Un homenaje en lugar de una promoción
Jeremy Saulnier, guionista y director de Green Room, aprovechó una proyección del filme de 2015 celebrada un viernes para homenajear a Patrick Stewart, fallecido el día anterior a los 86 años. Saulnier dijo que había acudido a promocionar su nuevo proyecto, Slayground, pero que prefirió celebrar al actor. Preguntó al público si lamentaba la muerte de Stewart y describió al intérprete como alguien que no tenía ninguna obligación de sumarse a una película así y que disponía de muchas otras opciones.[S1]
Cómo el fichaje de Stewart reactivó la producción
Según Saulnier, la película había llegado a un punto crítico sin ningún actor para Darcy Banker, el cabecilla de un grupo skinhead. Calificó la producción de casi cerrada y contó que había advertido sobre el escenario de que quizá hubiera que desmontar los decorados. Entonces Stewart mostró un interés inesperado por el proyecto y, en aproximadamente una semana, el director ya hablaba con él por teléfono. Cuando Stewart aceptó, según Saulnier, la película recibió luz verde de inmediato y siguió adelante.[S1][S2]
Saulnier atribuyó a Stewart la continuidad de su propia carrera y lo describió como la razón por la que aún podía rodar películas. También lo calificó de persona generosa, de auténtico caballero y de líder atento con el reparto. El director le agradeció que asumiera el riesgo y que hiciera posible Green Room.[S1]
Una palabra y una advertencia al público
Saulnier también recordó un día de rodaje en el que Stewart pidió añadir algo pequeño a una escena, una solicitud que al principio le pareció alarmante. El añadido resultó ser una sola palabra malsonante en un momento concreto, cuando la cámara atravesaba el plano. Saulnier dio su permiso y afirmó que aquel intercambio le convenció de que Stewart entendía por completo la película, su estilo y sus intenciones, y de que compartía su mirada como cineasta.[S1]
El director animó al público a vitorear con fuerza cuando llegue esa palabra en el filme. También transmitió la indicación del propio Stewart de que el público nunca debe ponerse del lado de los nazis, una frase que provocó aplausos.[S1]







