La Justicia formaliza la devolución del cuadro robado por los nazis
La Justicia Federal de Mar del Plata cerró este viernes un capítulo inédito al concretar la restitución del "Retrato de una dama", una obra de arte del siglo XVIII que permaneció desaparecida desde la Segunda Guerra Mundial, robada por los nazis, y que el año pasado fue descubierta colgada en el living de un chalet del barrio Parque Luro. La devolución se formalizó tras la audiencia celebrada en los tribunales federales locales, donde las partes acordaron la entrega de la pieza a Marei von Saher, nuera y única heredera de Jacques Goudstikker, el galerista judío al que los nazis expoliaron más de mil obras de arte en Amsterdam.[S1]
Para evitar el juicio oral por delitos de encubrimiento, los actuales poseedores de la pintura, Patricia Kadgien, hija del jerarca nazi Friedrich Kadgien, y su esposo Juan Carlos Cortegoso, aceptaron una suspensión del juicio a prueba (probation) que incluye un resarcimiento económico destinado a una institución pública marplatense y la pérdida de todo derecho sobre la obra. La audiencia de este viernes, que culminó con una reparación histórica, la encabezó el juez federal Santiago Inchausti, con la participación del fiscal Carlos Martínez y el fiscal general Daniel Adler, la defensa del matrimonio imputado y el equipo legal que representa a la querella de Marei von Saher.[S1]
Durante el acto procesal, el matrimonio Kadgien-Cortegoso aceptó la renuncia explícita e irrevocable a cualquier derecho, acción civil o penal sobre la obra, habilitando de manera directa su restitución a la familia Goudstikker que, a partir de la homologación del acuerdo, renunció a cualquier tipo de reclamo civil y penal contra los procesados. Como condición de la probation, el Ministerio Público Fiscal y la querella avalaron la suspensión del proceso penal contra la pareja a cambio del compromiso de no apelar la devolución y de efectuar donaciones por un monto total de 4,8 millones de pesos, que serán abonados en 24 cuotas mensuales a la Cooperadora del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (HIEMI) de Mar del Plata.[S1]
Descubrimiento y autenticación del cuadro
El caso tuvo repercusión mundial en agosto del año pasado, cuando el periodista freelance Peter Schouten, radicado en Buenos Aires, fue convocado para una investigación del diario neerlandés Algemeen Dagblad (AD). El redactor Cyril Rosman, que hacía una década estaba detrás de la pista de la colección de obras de arte robadas por los nazis durante la ocupación de Amsterdam, lo contactó directamente. Rosman había intentado entrevistar a las hijas de Friedrich Kadgien en varias oportunidades en esos diez años, sin éxito. A comienzos de agosto, y luego de haberse cumplido el 80 aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial, le pidió a Schouten que viajara a Mar del Plata para contactar a las hermanas personalmente.[S1]
Schouten viajó con su compañero, el productor Guillermo García. Fueron a la casa de la calle Padre Cardiel, en el barrio Parque Luro, donde vive Patricia Kadgien, la mayor de las hijas del "mago de las finanzas" nazi, pero no los atendieron. Igual, no se fueron con las manos vacías. Observaron en la puerta un cartel de venta colocado por una inmobiliaria e ingresaron a su sitio web para ver la publicación de la propiedad: en la quinta foto, que mostraba el living, les llamó la atención el cuadro colgado sobre un sofá. Enviaron las imágenes a la redacción de AD.[S1]
Las dimensiones tomadas a partir de esa quinta foto coincidían con las registradas en el Catálogo Negro de la Agencia Neerlandesa del Patrimonio Cultural (RCE). Tras la difusión de la primicia, la causa judicial se abrió de inmediato en los tribunales marplatenses. En un primer momento, cuando la Policía Federal Argentina (PFA) allanó la propiedad, la pieza había sido retirada de la pared y sustituida por un tapiz con figuras de caballos. El matrimonio permaneció bajo arresto domiciliario hasta que su defensa entregó formalmente la obra ante la Fiscalía Federal.[S1]
Luego, peritajes realizados por los expertos Ángel Miguel Navarro y Alejo Gabriel Lo Russo, de la Academia Nacional de Bellas Artes, confirmaron que la pintura, que en principio había sido atribuida al artista Giuseppe Ghislandi, en realidad había sido pintada por el italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, apodado "Il Pitocchetto", era auténtica y pertenecía a la colección Goudstikker. Dijeron que presentaba un excelente estado de conservación y la valuaron en un precio de mercado estimado de base en 250.000 euros, sin contar el impacto del caso.[S1]
Contexto histórico y futura exhibición
La historia de la obra remite a mayo de 1940, cuando las tropas de la Alemania nazi invadieron los Países Bajos. Goudstikker, uno de los marchantes de arte más influyentes de Europa, intentó huir con su familia a bordo de un barco con destino a América, pero falleció de manera trágica al caer. Los nazis se apropiaron de su galería y de buena parte de las más de mil obras que integraban su colección. El cuadro permaneció desaparecido durante ocho décadas hasta su fortuito hallazgo en Mar del Plata.[S1][S2]
La intención de la heredera es que la pieza pueda ser exhibida en préstamo temporal en el Museo del Holocausto de Buenos Aires para ofrecer un mensaje de concientización y valor educativo sobre el saqueo cultural del nazismo. También, confirmaron sus abogados tras la audiencia, existe la posibilidad de que "Retrato de una dama" sea exhibida en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación. "Es voluntad de Marei que la obra se exponga en Argentina para generar conciencia sobre el genocidio que llevó adelante el nazismo", explicaron los abogados.[S1]






