Un negocio familiar en las fuerzas del orden federales
El nuevo drama de NBC, Line of Fire, llega a un panorama televisivo ya saturado de series sobre agentes federales, con títulos como FBI, CIA y Marshals. En lugar de centrarse en una sola agencia, la serie adopta un enfoque maximalista y entrelaza todo el abecedario de las fuerzas del orden federales a través de una familia defectuosa pero amorosa. Creada por Joshua Safran, quien trabajó antes en Quantico, la serie se centra en los Hollingsworth, un clan con base en Washington D. C. que ha convertido el Departamento de Justicia en un asunto familiar. Hope Davis interpreta a Jane, una alguacil federal de alto rango, mientras que Peter Krause da vida a Mike, un agente del Servicio Secreto al borde de la jubilación. El reparto también incluye a Kat Cunning, Tommy O'Brien, Taylor Bloom y Charlie Barnett.[S1]
Los hijos de los Hollingsworth han seguido a sus padres en el servicio gubernamental, aunque no sin fricciones. La hija mayor, Clare, interpretada por Kat Cunning, trabaja para el FBI, una elección que Jane parece tomar como una afrenta personal. El hijo mediano, Micah, interpretado por Tommy O'Brien, se unió al Servicio Secreto como su padre, aunque no parece haberse ganado el respeto del viejo. El menor, Russ, interpretado por Taylor Bloom, trabaja como analista del Departamento de Justicia detrás de un escritorio en lugar de como agente de campo, lo que cuenta como una rara ruptura con la tradición familiar. La serie utiliza estos roles para generar conflictos tanto personales como profesionales, ya que las discusiones sobre jurisdicción a menudo funcionan como peleas familiares.[S1]
La química y las dinámicas desordenadas sostienen la serie
La falta de límites entre las vidas personal, profesional y familiar de los Hollingsworth frustraría a cualquier terapeuta real, pero produce televisión entretenida. El drama se mantiene del lado correcto de la división entre lo jugoso y lo insoportable, gracias a la química creíblemente familiar del elenco. Krause y Davis comparten una intimidad cautelosa como una pareja que ya no es tan cercana como antes, pero que tiene demasiada historia compartida y demasiados secretos como para separarse por completo. Entre los actores más jóvenes, Cunning destaca como la única Hollingsworth que intenta construir una vida más allá del negocio familiar. Su novio Logan, un maestro de escuela interpretado por Pico Alexander, representa la más común de las profesiones, lo que lleva a Jane a advertir que las relaciones con quienes no son como ellos no funcionan.[S1]
La familia se une más cuando Nia, una detective de Seguridad Nacional interpretada por Antoinette Crowe-Legacy, les informa que un operativo misterioso parece estar atacando a agentes federales. Esta trama de suspenso es el elemento más débil de la serie, ya que depende de que personajes extremadamente observadores pasen por alto pistas obvias o de que figuras claramente sospechosas entren y salgan de áreas fuertemente vigiladas con aparente facilidad. Aun así, obliga a este grupo de peleadores a tener conversaciones difíciles y a unirse a regañadientes, haciéndolos elegir entre el trabajo y la familia. Como dice Jane, no se puede proteger el mundo y a las personas que amas en él al mismo tiempo. Para los espectadores, el desorden de estos personajes y su inexistente equilibrio entre vida laboral y personal es precisamente la razón para sintonizar.[S1]






