Una misa para una nación herida
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, presidió este domingo la misa central de la 52.ª Peregrinación Juvenil a Luján, en la que recibió a los fieles que completaron el recorrido hasta la Basílica en esa ciudad bonaerense. Describió a la Virgen de Luján como un abrazo capaz de reunir a un pueblo atravesado por el dolor, la falta de trabajo, la enfermedad y la violencia verbal, y convocó a los peregrinos a volver a sus hogares con un compromiso de fraternidad. El mensaje pidió que la experiencia compartida en el camino se traduzca en respeto, perdón y diálogo entre los argentinos.[S1]
El arzobispo dijo que nadie caminó solo y señaló que los peregrinos llevaron consigo a sus familias, amigos, vecinos en dificultades, desempleados, enfermos y quienes les pidieron oraciones. Describió la caminata como un espacio sin grietas ideológicas ni exclusiones, donde el cansancio, las zapatillas gastadas y el deseo compartido de llegar al santuario igualaron a todos. Sostuvo que, cuando las personas descubren que son caminantes de un mismo pueblo, no le dan lugar al individualismo ni a los discursos de odio.[S1][S2]
Abrazos pendientes en la vida pública
García Cuerva vinculó el gesto religioso con las relaciones sociales y políticas de Argentina, al afirmar que la patria tiene muchos abrazos pendientes. Enumeró la necesidad de perdón frente a la descalificación y el insulto, de solidaridad ante la indiferencia y de encuentros profundos para superar el extravío. También pidió curar los vínculos del mismo modo en que los peregrinos atienden las ampollas de sus pies, e identificó las heridas causadas por la intolerancia, la descalificación y la violencia física y verbal como males que afectan el corazón del pueblo.[S1][S2]
El arzobispo advirtió que las heridas de la descalificación, la intolerancia y la violencia física y verbal supuran y parecen estar infectando el corazón del pueblo, y afirmó que es tiempo de unirse. Argumentó que, si la Virgen de Luján abraza a todos, es imposible mirar al otro con desprecio, porque el otro es un hermano. El mensaje incluyó a los abuelos, a quienes piensan distinto, a las personas con discapacidad y sus familias, a los desempleados, a quienes duermen en la calle y a los adolescentes y jóvenes atravesados por la droga, y subrayó que nadie puede solo.[S1][S2]
Un llamado del papa León XIV y San Francisco de Asís
La reflexión recuperó palabras del papa León XIV durante un viaje a África, en las que describió a una madre que ama a sus hijos aunque sean diferentes, a todos por igual y con todo el corazón, y llamó a prometer lo mismo para que a nadie le falte el amor y con él lo necesario para vivir dignamente y ser feliz. Según la cita, esa preocupación debe abarcar a quienes pasan hambre, a los enfermos que requieren cuidados, a los niños que necesitan educación y a los ancianos que deben transitar serenamente sus años de madurez. La peregrinación coincidió con los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís, recordado como el santo de la concordia y la fraternidad, y se pidió su intercesión para abrazar a quienes piensan distinto, a los más necesitados y a los excluidos.[S1]
El cierre planteó que el país se prepara para una visita de León XIV y llamó a que la peregrinación en Luján sea una escuela de fraternidad. Instó a dejar de descalificar al hermano, de ser indiferentes con quien sufre y de dar lugar al odio entre nosotros, y terminó con un llamado a darse un abrazo de paz los unos a los otros. La ceremonia se celebró en un altar instalado en la Plaza Belgrano, frente al templo, en el horario previsto para la llegada de una parte importante de los caminantes.[S1]
Una peregrinación de millones pese a la lluvia
García Cuerva ya había encabezado la misa arquidiocesana del sábado a las 23:30, durante el último tramo de la marcha. Se calcula que la peregrinación convocó a más de dos millones de personas pese a las lluvias y al descenso de temperatura. La organización desplegó voluntarios, puestos de asistencia y coordinación entre autoridades nacionales, provinciales y municipales, con alrededor de 60 puestos sanitarios a lo largo del trayecto. La imagen peregrina de la Virgen de Luján había partido el sábado por la mañana desde la Iglesia de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, bajo el lema Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos, y recorrió alrededor de 60 kilómetros hasta la basílica.[S1]
Acompañada por los fieles, la imagen atravesó los partidos de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez. Los primeros grupos que salieron durante la madrugada avanzaron con pilotos, paraguas y ropa impermeable. Las celebraciones religiosas continuarán durante todo el domingo dentro de la Basílica de Nuestra Señora de Luján, y el Santuario de Luján informó que las misas están previstas para las 9:30, las 11:00, las 13:00, las 15:00, las 17:00 y las 19:00.[S1]






