Un país herido y dividido
A poco más de un mes de la llegada del papa León XIV a la Argentina, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, trazó un panorama crudo del país que encontrará el Pontífice. Dijo que el Papa se topará con una nación herida por las dificultades económicas y sociales y dividida por una fuerte polarización política. El arzobispo habló antes de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján y describió una sociedad donde la descalificación y la intolerancia se volvieron moneda corriente.[S1][S3][S4]
García Cuerva subrayó que la herida se siente en la vida cotidiana de la gente común, en especial en el gran porcentaje de argentinos que viven en la pobreza. Señaló que la crisis no es un fenómeno reciente y recordó que su abuelo le decía que el país saldría adelante cuando él creciera. El arzobispo afirmó que ya creció, pero la Argentina sigue en la misma situación difícil.[S1][S2][S3][S6]
Pese al diagnóstico sombrío, García Cuerva remarcó que la sociedad argentina no baja los brazos. Apuntó a los trabajadores que siguen luchando para salir adelante y a la multitud de más de un millón de personas que se espera que camine hacia la basílica de Luján como prueba de esa resiliencia. La peregrinación, dijo, refleja un pueblo que sigue apostando por la unidad.[S2][S3][S4][S6]
Preparativos para la visita papal
Las declaraciones del arzobispo se produjeron después de una misa en la Catedral Metropolitana y en la antesala de la peregrinación. La visita de León XIV está prevista del 8 al 11 de noviembre y será la primera vez que un pontífice pise suelo argentino en casi 40 años. La Conferencia Episcopal Argentina ya lanzó el sitio web oficial de la visita, elpapaenargentina.com.ar, para centralizar la información sobre la agenda y las actividades del Papa.[S1][S3][S4]
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García Cuerva también destacó la coordinación entre la Iglesia y los distintos niveles de gobierno para organizar la visita. Dijo que más de 20.000 voluntarios participan en los preparativos y elogió el trabajo conjunto entre autoridades nacionales, provinciales y locales. El arzobispo describió el esfuerzo como una pre-visita que ya da buenos frutos, orientada a que el Papa pueda encontrarse con la gente.[S3][S4]
El arzobispo ya había reconocido tanto puntos de acuerdo como diferencias significativas con el Gobierno. Respondió a declaraciones del canciller Pablo Quirno, quien había señalado que no existía ninguna diferencia fundamental entre el Gobierno nacional y la Iglesia. García Cuerva dijo que buscar puntos en común es una buena intención, pero que también es cierto que hay muchas diferencias y reconocerlas no está mal.[S6]
Un llamado a la paz y la unidad
Consultado sobre los cruces políticos recientes, incluido un incidente protagonizado por Juan Grabois en el Congreso y las críticas del presidente Javier Milei en redes sociales, García Cuerva no se refirió directamente a esos episodios. En cambio, llamó a quienes ocupan lugares de responsabilidad —dirigentes religiosos, empresariales y políticos— a apostar por la paz. Dijo que todos los que tienen responsabilidades sobre otras personas deben apostar por la paz.[S3][S4]
El arzobispo insistió en que el mensaje del Papa no debe ser ubicado de uno u otro lado de la grieta política argentina. Dijo que la visita es pastoral y dejará tarea para el hogar cuando el Papa ya no esté con ellos, y que el desafío será concretar lo que les vaya diciendo. La Iglesia espera que la visita promueva el encuentro y la unidad entre los argentinos.[S1][S3]







