Mahama rechaza hablar de declaratoria de emergencia
El presidente John Dramani Mahama dejó claro que nunca propuso declarar un estado de excepción para enfrentar la minería ilegal, conocida popularmente como galamsey. Habló durante un encuentro con la comunidad ghanesa en la zona triestatal de Estados Unidos. Según Mahama, una declaratoria de emergencia puede tener utilidad en algunas situaciones, pero debe reservarse para el último recurso.[S1]
El presidente explicó que los estados de excepción suelen estar diseñados para crisis limitadas a zonas concretas y de duración temporal. Señaló que esa declaración conlleva poderes amplios, entre ellos restricciones a ciertos derechos. Indicó que en esas condiciones es posible detener a alguien sin llevarlo ante un tribunal, y que la regla habitual de las 48 horas no rige una vez que hay un estado de excepción vigente. A su juicio, la facultad sigue existiendo, pero solo debe usarse como opción final.[S1]
Mahama sostuvo que la expansión de la minería ilegal por diez regiones de Ghana dificulta aplicar un estado de excepción. Describió esas declaratorias como medidas normalmente limitadas a una zona aislada, donde todos los recursos se concentran hasta resolver el problema y levantar la medida. Preguntó dónde se aplicaría siquiera esa declaración dada la amplitud con que se practica el galamsey.[S1]
Reservas forestales limpiadas y nuevo enfoque de seguridad
Mahama dijo que su gobierno ha concentrado esfuerzos en las reservas forestales afectadas por la minería ilegal. Nueve de esas reservas fueron limpiadas de mineros ilegales, afirmó, y el gobierno cambió su método para impedir que regresen. Antes, el ejército limpiaba una zona y luego la entregaba a los guardabosques, pero los mineros ilegales a veces volvían cuando los soldados se marchaban.[S1]
Con el enfoque revisado, se están instalando campamentos militares dentro de las reservas forestales recuperadas para mantener presencia de seguridad y evitar nuevas invasiones. El gobierno ya había anunciado planes para mantener destacamentos militares en reservas recuperadas ante el temor de que los mineros ilegales regresaran tras las operaciones de control.[S1]
Guardias de agua y el río Ankobra
El presidente dijo que se han desplegado guardias de agua y que varias máquinas changfan que operaban en el río Ankobra fueron retiradas y destruidas. Advirtió, sin embargo, que limpiar el cauce principal del río no basta, porque varios afluentes también desembocan en el Ankobra. Por eso se necesitarán más guardias de agua para ayudar a la Secretaría Nacional de Operaciones contra la Minería Ilegal (NAIMOS) a limpiar las zonas afectadas, dijo.[S1]
Mahama añadió que el ministro de Finanzas aceptó aportar fondos adicionales para contratar y capacitar a más jóvenes como guardias de agua. Reconoció la dificultad de la campaña, describiéndola como una lucha compleja y nada fácil, pero prometió que su gobierno no la abandonará y mantendrá el esfuerzo. Sus declaraciones se producen mientras continúa la aplicación de la ley contra la minería ilegal en reservas forestales y cuerpos de agua.[S1]







