Los rendimientos se disparan en las principales economías
Los bonos gubernamentales se vendieron masivamente el miércoles, extendiendo una liquidación que ha llevado los costos de endeudamiento a máximos de varias décadas. El rendimiento de los bonos del Tesoro de EE. UU. a 10 años subió a un máximo de casi tres años del 4,81%, y es probable que un mayor avance hacia el 5% inquiete a los mercados bursátiles. El rendimiento de Japón a 10 años se situó por encima del 3%, un máximo de 30 años, mientras que el de Australia alcanzó el 5,198%, su nivel más alto en más de 15 años.[S1]
En Europa, el rendimiento del Bund alemán a 10 años alcanzó el 3,3123%, su nivel más alto desde mayo de 2011, y el de Francia subió al 4,163%, un nivel no visto desde noviembre de 2008. El rendimiento del Tesoro de EE. UU. a 30 años superó el 5,3% esta semana, su nivel más alto desde 2007, antes de que una promesa de recompra de emergencia lo redujera a alrededor del 5,19%. Los rendimientos de los gilts británicos a 10 años subieron al 5,24% el 1 de septiembre, su nivel más alto desde 2008.[S4][S5]
La inflación y los precios del petróleo alimentan la liquidación
La liquidación está impulsada por una combinación de factores. El renovado conflicto en Medio Oriente ha elevado los precios del petróleo, alimentando las preocupaciones por la inflación. Los futuros del crudo Brent subieron un 1% hasta los 95,61 dólares por barril el miércoles, después de ganar casi un 6% en la sesión anterior. La inflación de EE. UU. se situó en el 3,4% el mes pasado frente al objetivo del 2% de la Reserva Federal, con el Reino Unido en el 2,9% y Alemania en el 2,8%.[S1][S4][S5]
Los comentarios agresivos del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, el 28 de agosto han llevado a los operadores a aumentar las apuestas por una subida de tipos. Los operadores han descontado una subida de tipos en Europa el 10 de septiembre y una probabilidad de alrededor del 68% de una subida en EE. UU. el 16 de septiembre. El rendimiento del Tesoro de EE. UU. a 2 años subió al 4,41%, su nivel más alto desde enero de 2025.[S1][S3]
Preocupaciones fiscales y los 'vigilantes de bonos'
Las preocupaciones de los inversores por los grandes déficits públicos y el creciente endeudamiento han hecho resurgir el espectro de los 'vigilantes de bonos', inversores que exigen una mayor compensación por mantener bonos de gobiernos que consideran derrochadores. Ed Yardeni, presidente de Yardeni Research, quien acuñó el término en los años 80, dijo que comparte las preocupaciones de los vigilantes, pero no está convencido de que los rendimientos sean prohibitivamente altos todavía.[S1]
La deuda pública de EE. UU. alcanzó los 40 billones de dólares esta semana, y las empresas estadounidenses han emitido casi 1,7 billones de dólares en bonos corporativos este año, un aumento del 27%, gran parte para financiar proyectos de inteligencia artificial. El Tesoro de EE. UU. intervino en los mercados en agosto para frenar el aumento de los rendimientos a largo plazo, pero el impacto fue de corta duración. El Tesoro al menos duplicó el tamaño máximo de sus recompras de deuda a largo plazo hasta los 4.000 millones de dólares por operación.[S1][S4]
Impacto en prestatarios y gobiernos
Los rendimientos más altos se traducen en tasas hipotecarias más elevadas para los consumidores y decisiones difíciles para el gasto público a medida que aumentan los costos de financiación. El Instituto de Estudios Fiscales señala que los rendimientos de los gilts a 30 años han subido unos 100 puntos básicos en el último año, lo que deja al gobierno del Reino Unido enfrentando una crisis presupuestaria. Japón y el Reino Unido parecen estar en la primera línea, y Francia también sigue siendo vulnerable dada su trayectoria de deuda.[S1][S4]
Nick Ferres, director de inversiones de Vantage Point Asset Management, dijo que las tasas han alcanzado un nivel en el que comenzarán a presionar el servicio de la deuda pública y privada. Si la respuesta política se convierte en alguna forma de represión financiera, como el control de la curva de rendimientos o la flexibilización cuantitativa, eso probablemente sería increíblemente alcista para el oro. El aumento de los rendimientos ha puesto el foco en la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y su agresivo plan de inversión.[S1]







