Una nueva revolución industrial
En un aula del Instituto Técnico de Hangzhou, los estudiantes aprenden a programar robots industriales, preparándose para un futuro que China está construyendo activamente. Chen Tianyu, un profesor de 28 años, dice que si no eres necesario en el mundo de la IA y la robótica, definitivamente estarás entre los eliminados. El instituto es una de varias escuelas vocacionales construidas específicamente para formar una nueva generación de ingenieros expertos en tecnología.[S1]
Las fábricas de China ya albergan más de dos millones de robots, más que cualquier otro país, y se están expandiendo rápidamente. Más de la mitad de los robots industriales del mundo ahora se fabrican en China. Esto es parte del plan de 20.000 millones de dólares del presidente Xi Jinping para poner al país a la vanguardia de la innovación y competir directamente con Estados Unidos.[S1]
Dentro de las fábricas
En CRP Technology en Chengdu, una línea de ensamblaje de unos 30 trabajadores de mediana edad construye brazos robóticos, mientras cuatro jóvenes ingenieros trabajan en un prototipo de robot que algún día podría construir otros robots. Pang Kai, miembro del equipo de I+D de 31 años, dice que esperan que el nuevo robot pueda pensar por sí mismo, porque en 10 años China podría no tener suficientes trabajadores.[S1]
La empresa dice que un solo brazo puede ser programado para realizar más del 90% de las tareas repetitivas. Los ingenieros celebran pequeñas victorias, reconociendo que es un camino largo. La firma emplea a unas 300 personas y ha estado construyendo brazos robóticos durante nueve años.[S1]
El costo humano
La población menguante y el envejecimiento de la fuerza laboral en China están impulsando la automatización. Para 2035, más de un tercio de la población tendrá más de 60 años, y el país podría perder casi 60 millones de personas en la próxima década. Alrededor de 120 millones de personas aún trabajan en la manufactura, por lo que moverse demasiado rápido podría causar pérdidas de empleo catastróficas.[S1]
Cao Li, vicepresidente del fabricante de vehículos eléctricos Leapmotors, señala que aunque las máquinas pueden trabajar 24 horas al día, requieren mantenimiento e inspección. La empresa tiene más de 25.000 trabajadores, con cientos haciendo controles finales en los nuevos vehículos. El equilibrio entre automatización y trabajo humano sigue siendo delicado.[S1]







