Un costo personal en Míchigan
Nelson Vandermeer, un diseñador de productos de 62 años, perdió su empleo en Howard Miller, un fabricante de relojes en Zeeland, Míchigan, que dependía de piezas producidas en el extranjero. La empresa cerró su fábrica, vendió su inventario y su marca, y despidió a casi 200 trabajadores después de un siglo de actividad. Vandermeer, que votó republicano durante décadas pero se negó a apoyar a Donald Trump, dijo que el resultado confirmó sus temores. Ahora piensa votar por los demócratas en las elecciones de medio término del próximo mes.[S1]
Vandermeer vive en el cuarto distrito congresional de Míchigan, donde el republicano Bill Huizenga busca un noveno mandato en las elecciones del 3 de noviembre. Huizenga había apoyado los aranceles más amplios de Trump antes de que entraran en vigor el año pasado, diciendo a los periodistas que la medida no sería necesariamente fácil pero que era absolutamente correcta. Un portavoz dijo después que el congresista ve un posible papel para los aranceles en el impulso a la manufactura nacional, aunque reconoce la necesidad de abordar sus efectos económicos más amplios. Su oponente demócrata, el senador estatal Sean McCann, ha criticado a Huizenga por oponerse a una legislación que limitaría los aranceles que Trump impuso unilateralmente.[S1]
Los despidos se extienden por estados clave
En Iowa, Tracy Chew, de 55 años, perdió su empleo en Case, un fabricante de retroexcavadoras, en abril, después de que la empresa anunciara el cierre de su planta en Burlington antes de los aranceles. Su hija, su esposo y su yerno fueron despedidos en las semanas siguientes. Chew, que votó por Trump en 2016 y luego por los demócratas Joe Biden en 2020 y Kamala Harris en 2024, dijo estar furiosa porque Trump no está haciendo lo suficiente y porque los aranceles no apuntan a las empresas correctas ni al monto correcto. Winnebago Industries, que fabrica vehículos recreativos, recortó 200 empleos el año pasado después de que los costos de importación de aluminio, acero y electrónicos aumentaran en decenas de millones de dólares. Su director ejecutivo, Michael Happe, describió la situación como una batalla diaria.[S1]
En Kansas, Cole Hoppock, director ejecutivo del fabricante de electrodomésticos Vornado Air en Wichita, dijo que los aranceles afectaron prácticamente todo. La empresa, conocida por sus ventiladores domésticos retro, despidió a más de 70 trabajadores de fábrica en febrero, citando precios más altos para las piezas importadas. Otro empleador de Kansas, el fabricante canadiense de aviones Bombardier, podría enfrentar recortes pronto. Trump ha amenazado con prohibir las ventas de la compañía en Estados Unidos a menos que fabrique todos sus aviones en el país. Bombardier dice que compra piezas a 2.800 empresas en 47 estados, incluido Kansas, donde emplea a más de 1.000 personas.[S1]
Consecuencias políticas y opinión pública
La reacción se extiende a contiendas competitivas en Kansas, Iowa y Ohio, donde el apoyo republicano a los aranceles de Trump podría perjudicar al partido el día de las elecciones, mientras los electores enfrentan despidos fabriles, ejecuciones hipotecarias agrícolas y precios más altos. En la reñida contienda por el Senado en Iowa, la representante estadounidense Ashley Hinson se enfrenta a la representante estatal demócrata Josh Turek. En Kansas, el demócrata Adam Hamilton, pastor de la iglesia metodista unida más grande de Estados Unidos, intenta desbancar al republicano Roger Marshall. Una encuesta de septiembre del Centro de Investigación de Asuntos Públicos AP-NORC encontró que solo alrededor de 3 de cada 10 adultos estadounidenses aprueban el manejo de Trump de las negociaciones comerciales, frente a 4 de cada 10 en marzo.[S1]
Trump ha pasado años argumentando que otros países se aprovechan de Estados Unidos en el comercio, pero la mayoría de los economistas dice que está equivocado y que los aranceles universales amplios causarían más dolor que ayuda. Algunos de sus aranceles han sido erráticos: atacó a Brasil por diferencias políticas y elevó los aranceles sobre China a niveles que amenazaban con una recesión, forzando un retroceso. En febrero, la Corte Suprema falló en contra de su declaración de emergencia para implementar los aranceles el año pasado, dejando el comercio exterior en vilo mientras la administración sigue ajustando con nuevos gravámenes y amenazas. Los aranceles no son la única causa de la pérdida de empleos manufactureros, y las fábricas han recortado trabajadores durante décadas con o sin ellos.[S1]







