El Frente Renovador rechaza la mención de la hoguera
El Frente Renovador repudió públicamente las declaraciones del presidente Javier Milei contra periodistas y trabajadores de prensa, después de que el jefe de Estado afirmara que ciertas personas deberían quemarse en la hoguera. En un comunicado firmado por su presidente, Diego Giuliano, el espacio calificó las expresiones de gravedad institucional inadmisible y advirtió que afectan la libertad de expresión y la convivencia democrática.[S1]
El partido sostuvo que la hoguera no es una metáfora inocua, sino uno de los símbolos más brutales de la persecución religiosa, política e ideológica. Agregó que las palabras de un presidente conllevan una responsabilidad institucional que no puede desconocerse y que no deben tomarse como un simple exceso verbal.[S1]
El Frente Renovador expresó su solidaridad con Natalia Volosin, Hugo Alconada Mon, Paulino Rodrigues, Carlos Pagni y Luis Novaresio, al señalar que el presidente los mencionó públicamente. También respaldó a los trabajadores de prensa que reciben ataques y descalificaciones por ejercer su profesión, y recordó que la libertad de expresión y la libertad de prensa son derechos constitucionales y pilares de la democracia.[S1]
El comunicado cerró al recordar que la Argentina recuperó la democracia para dejar atrás la persecución, la violencia política y la intolerancia, y argumentó que la hoguera pertenece a la historia de la intolerancia mientras la libertad de expresión pertenece al presente y al futuro de la democracia.[S1]
La UCR afirma que el presidente cruzó todos los límites
La Unión Cívica Radical también condenó los recientes ataques del presidente contra los periodistas que investigaron el caso de la criptomoneda $LIBRA. En su propio comunicado, el partido se centró en un discurso que Milei pronunció en la Fundación Faro y en declaraciones que luego amplió en Radio Mitre y en redes sociales, y sostuvo que cruzó todos los límites con insultos reiterados a la prensa.[S2]
La UCR calificó los episodios de enorme gravedad institucional y advirtió que los agravios presidenciales se volvieron cotidianos y nunca deben naturalizarse. Sostuvo que los ataques a la libertad de expresión mutaron hacia la violencia política e incluso cruzaron la frontera de la política interna, y exigió que el mandatario detenga su hostilidad.[S2]
El Frente Renovador, liderado por Giuliano, también cuestionó los exabruptos del presidente contra los periodistas nombrados y manifestó su absoluta solidaridad con los profesionales atacados, al advertir sobre las consecuencias del discurso oficial.[S2]
Entidades periodísticas y empresarias se suman
Las instituciones de prensa acompañaron el repudio opositor a las amenazas presidenciales. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) sostuvo que la réplica, la refutación y la aclaración nunca deberían ser reemplazadas por el insulto y el agravio en una sociedad democrática que tolera el disenso y la crítica.[S2]
El sector privado también intervino en la polémica con un pedido de responsabilidad institucional. El Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) remarcó en su propio documento que la libertad de prensa y el respeto por las ideas, aun cuando existan diferencias, son pilares fundamentales de la convivencia democrática.[S2]







