La energía impulsa el índice general
Statistics Canada informó el lunes de que el índice de precios al consumidor subió un 3,1 por ciento interanual en septiembre, frente al tres por ciento de cada uno de los dos meses anteriores. La cifra quedó justo por debajo del consenso del 3,2 por ciento. Los precios de la energía se situaron un 19 por ciento por encima de su nivel de hace un año, frente al crecimiento del 15,4 por ciento en agosto, y solo la gasolina subió un 27,8 por ciento, aportando 1,1 puntos porcentuales al dato general.[S2][S3]
Un análisis atribuyó la aceleración directamente al costo del crudo impulsado por el conflicto en Oriente Medio, y señaló que la inflación habría sido de un 2,1 por ciento más moderado sin la energía. El fuel oil y la gasolina subieron respecto de agosto, mientras el crecimiento de los precios de los alimentos siguió moderándose. En términos desestacionalizados, el índice avanzó un 0,4 por ciento intermensual.[S1][S2]
Los alimentos se moderan y la vivienda sigue contenida
Los precios en las tiendas de comestibles aumentaron un 1,7 por ciento interanual, frente al 2,8 por ciento de agosto, y registraron el menor incremento anual desde mayo de 2024. Fue el segundo mes consecutivo en que la inflación de los alimentos se situó por debajo de la tasa general. Las verduras frescas y los productos de azúcar y confitería se abarataron, mientras la carne de vacuno y otras preparaciones alimenticias subieron más despacio. Los precios de los restaurantes apenas cambiaron, en el 3,1 por ciento, y la inflación alimentaria general bajó al 2,2 por ciento desde el 2,8 por ciento.[S2][S3]
Los costos de vivienda subieron un 1,8 por ciento respecto de hace un año. Aun con la moderación de los alimentos, un análisis sostuvo que los hogares sintieron poco alivio porque la gasolina se acercó a los 2 dólares por litro, y señaló que los precios de los comestibles acumulan un alza del 33 por ciento desde septiembre de 2020: una desaceleración del ritmo de aumento, no una caída de los precios.[S1][S3]
Las medidas subyacentes bajan y los economistas se dividen
Los indicadores subyacentes preferidos del Banco de Canadá retrocedieron: el IPC mediano bajó al 1,9 por ciento desde el dos por ciento, y el IPC recortado cayó al 1,8 por ciento desde el 1,9 por ciento. El promedio de ambos se situó en el 1,9 por ciento, y el IPC sin alimentos ni energía se mantuvo en el 2,1 por ciento. Un análisis describió una ampliación moderada de las presiones de precios, con la transmisión más visible en categorías de transporte sensibles al petróleo, como los pasajes aéreos, mientras el crecimiento de los precios del transporte público local se mantuvo comparativamente contenido.[S1][S2][S3]
Robert Kavcic, de BMO Capital Markets, dijo que el informe fue algo más suave de lo esperado y que, aunque el 3,1 por ciento sigue siendo una inflación bastante alta, las medidas subyacentes muestran pocas señales de aceleración a corto plazo. Leslie Preston, de TD Bank Group, dijo que le sorprendió gratamente que el dato general fuera más suave y que, al excluir la energía, los canadienses no enfrentan una inflación muy alta, aunque prevé que las presiones subyacentes aumenten a medida que las empresas trasladen los costos.[S3]
Un banco central atento a los efectos indirectos
La publicación es la última instantánea de la inflación antes de que el Banco de Canadá anuncie su tasa overnight a finales de este mes. Un pronóstico esperaba que el banco central mantuviera su tasa de política en el 2,25 por ciento, citando una lectura algo por debajo de lo previsto y un mercado laboral débil en el que las empresas empezaron a despedir mientras congelaban contrataciones. Ese análisis proyectaba una pausa hasta 2026 y una primera subida en enero de 2027.[S1]
Otra perspectiva también asumía que no habría cambios durante el resto de 2026 y sí aumentos graduales en 2027, y apuntaba a datos de empleo más débiles y a mayores costos de financiamiento fijo como margen para la paciencia. Advirtió que las recientes comunicaciones del banco central y del gobernador Tiff Macklem transmiten más urgencia que la que sugieren los datos hasta ahora, lo que eleva el riesgo de un movimiento preventivo. El empleo cayó tanto en agosto como en septiembre, y el desempleo se mantuvo en torno al 6,5 por ciento.[S2]
En declaraciones a periodistas tras una reunión del Fondo Monetario Internacional en Bangkok el sábado, Macklem dijo que ha aumentado el riesgo de que la inflación se amplíe y se vuelva más persistente, citando el conflicto en curso, los envíos aún restringidos y los daños a la capacidad de refinación. Afirmó que el banco central sigue comprometido con su objetivo del dos por ciento y está dispuesto a ajustar la política según sea necesario. Un análisis advirtió que unos precios del petróleo altos prolongados podrían acabar trasladándose a los costos de transporte de todos los bienes y servicios.[S2][S3][S1]







