Goolsbee: se necesitan subidas de tasas pese al dolor
Austan Goolsbee, presidente del Banco de la Reserva Federal de Chicago, dijo el lunes que el banco central podría tener que infligir dolor económico mediante un mayor desempleo para vencer una inflación obstinadamente alta. Al hablar en Londres, sostuvo que la Fed enfrenta una serie de shocks de oferta persistentes que han elevado los precios, incluidos los altos precios del petróleo derivados de la guerra de Irán y los aranceles. Normalmente, señaló, el banco central esperaría a que esos shocks se disiparan y a que la inflación bajara por sí sola en lugar de encarecer el crédito.[S1]
Pero ante una serie continua de tales shocks, Goolsbee dijo que la Fed tiene pocas opciones aparte de subir las tasas. Esos aumentos son necesarios para reducir la demanda de consumidores y empresas a un nivel compatible con una oferta reducida, añadió, lo que debería devolver la inflación a la meta del 2% de la Fed. En una copia escrita de sus declaraciones, afirmó que la única forma de bajar la inflación es subir las tasas y cerrar la brecha entre oferta y demanda, y que forzar el regreso de la inflación a la meta en el corto plazo significa empujar el empleo por debajo de la meta. Describió la situación como un difícil trade-off de corto plazo entre los objetivos de la Fed de baja inflación y máximo empleo.[S1]
Goolsbee dijo después a los periodistas que el proceso sería doloroso y necesariamente lo sería. Sus comentarios contradicen al presidente de la Fed, Kevin Warsh, quien dijo el miércoles pasado en una conferencia de prensa que no cree que haya que dañar el mercado laboral para lograr el objetivo del banco central. Esa conferencia siguió al primer aumento de tasas de la Fed en tres años, que elevó su tasa de interés clave a alrededor del 3,9%.[S1]
La Fed suele combatir la inflación subiendo las tasas de interés para enfriar el crédito y el gasto. Históricamente, esas subidas a menudo han frenado el crecimiento e incluso han provocado recesiones. Sin embargo, en 2022-2023, la Fed subió las tasas bruscamente y la inflación sí bajó, sin un aumento significativo del desempleo ni una desaceleración económica.[S1]







