Una jornada de marchas en todo el país
Las ciudades francesas se llenaron de manifestantes el sábado, cuando multitudes salieron a respaldar a los adolescentes que exigen más docentes y reparaciones en edificios escolares deteriorados. El gobierno cifró la participación nacional en no menos de 400.000 personas, mientras los sindicatos afirmaron que la cifra era el doble. Las autoridades informaron de casi 1.000 detenciones a lo largo del día.[S1][S2][S3]
En la capital, al menos 110.000 personas recorrieron el borde oriental de París, según estimaciones oficiales. Muchos dijeron haber acudido por los estudiantes, pero también expresaron frustración por el costo de vida y por lo que describieron como una actuación policial desproporcionada, y sostuvieron que los antidisturbios habían pasado el último mes apuntando a los manifestantes escolares en lugar de ofrecer respuestas políticas.[S1][S3]
El ambiente en París fue mayormente tranquilo y alegre durante la tarde, con bandas de música y familias que llevaron a niños y nietos. Algunos manifestantes portaban pancartas críticas con el enfoque policial del gobierno, con consignas sobre la opresión que engendra rebelión y sobre el derecho a protestar.[S1]
Choques al cierre de la marcha de París
Cuando la manifestación de París terminó en Porte de Vincennes, en el extremo oriental de la ciudad, aparecieron grupos de hombres encapuchados vestidos de negro que no parecían haber participado en la marcha pacífica. Algunos lanzaron botellas de vidrio y piedras a los agentes, que respondieron con gas lacrimógeno, cañones de agua y granadas aturdidoras. Se incendió un contenedor y se lanzaron fuegos artificiales contra la policía.[S1][S4]
Los agentes también usaron gas lacrimógeno en Lyon, Lille, Montpellier, Nantes y Toulouse para impedir que los manifestantes llegaran a los centros urbanos, y en Marsella se produjeron incendios de contenedores durante enfrentamientos con la policía. Más de 70.000 agentes fueron desplegados en las ciudades francesas, las tiendas fueron tapiadas y muchos museos permanecieron cerrados.[S1][S5]
El ministro del Interior, Laurent Nunez, dijo que 135 personas habían sido detenidas y que se habían incautado armas, entre ellas bolas metálicas, perdigones de plomo, fuegos artificiales, tirachinas, bolas de acero, armas improvisadas, una espada katana y armas de airsoft. Las autoridades se habían preparado para una repetición del sábado anterior, cuando se quemaron edificios públicos, se destruyeron o saquearon cientos de tiendas y al menos 2.700 personas fueron detenidas en todo el país pese a las marchas pacíficas en otros lugares.[S1][S5]
Enfado con el gobierno y raíces de un movimiento
Los manifestantes expresaron un amplio enfado con Macron por prohibir las manifestaciones no sindicales que su gobierno calificó de ilegítimas y por mantener a todos los manifestantes lejos de los centros urbanos. La crisis comenzó a mediados de septiembre, cuando estudiantes de entre 15 y 18 años protestaron por la falta de personal, edificios con filtraciones y en ruinas y la escasez de sillas en aulas superpobladas. Desde entonces se convirtió en el mayor movimiento juvenil en años, con sindicatos, docentes y padres sumados, y hay investigaciones policiales en curso después de que algunos niños y manifestantes quedaran mutilados o heridos por armamento policial explosivo.[S1]
Entre los manifestantes había personas con chalecos amarillos que habían participado en las protestas antigubernamentales de los gilets jaunes de 2018 y 2019. Jérôme Rodrigues, una figura destacada de ese movimiento, sostuvo que el gobierno tiene miedo y por eso empuja a los manifestantes al borde de la ciudad, lejos de los lugares de poder, y afirmó que los escudos policiales no responderán a las dificultades de los franceses que no llegan a fin de mes. Consideró probable que las manifestaciones continúen cada fin de semana.[S1]
En Orleans, miles de personas marcharon contra un congreso del partido de ultraderecha y antiinmigración Agrupación Nacional de Marine Le Pen, con consignas antifascistas y críticas tanto a Le Pen, favorita en las elecciones presidenciales del próximo año, como a Macron, que deja el poder el año próximo.[S1]







