Una derrota, un plazo y una desaparición
Flávio Bolsonaro, senador de extrema derecha y candidato presidencial, habría abandonado Brasil rumbo a Estados Unidos tras perder el domingo la segunda vuelta frente al presidente saliente Luiz Inácio Lula da Silva. Según varios informes, lo acompañaban su esposa y sus dos hijas. Un juez del Supremo le había ordenado entregar sus pasaportes en un plazo de 24 horas en el marco de una investigación penal, pero no se presentó antes del vencimiento y los documentos fueron cancelados posteriormente.[S1][S2][S3][S4]
La ruta exacta sigue siendo objeto de disputa. Medios brasileños informaron de que podría haber cruzado a Argentina, posiblemente a pie, y haber abordado o intentado abordar un vuelo privado desde Puerto Iguazú. Las autoridades argentinas dijeron que no hallaron registro de su entrada y revisaron una aeronave en el aeropuerto fronterizo sin encontrar un plan de vuelo que mencionara a la familia Bolsonaro. Una fuente policial dijo a AFP que no había constancia formal de su salida de Brasil.[S1][S3][S4]
El destino señalado es Florida, y Metrópoles afirma que pretendía solicitar asilo político y que la administración Trump había sido informada. Funcionarios estadounidenses confirmaron la salida a CNN y Reuters, mientras que la embajada de EE. UU. en Brasil no respondió a una solicitud de comentarios. No estaba claro si un pasaporte cancelado le permitiría entrar en Estados Unidos.[S1][S2][S4]
La investigación detrás de la orden sobre los pasaportes
La orden sobre los pasaportes deriva de una pesquisa de la policía federal sobre un esquema de blanqueo de dinero de unos 680 millones de libras, equivalentes a unos 905 millones de dólares, vinculado a empresas de apuestas. Bolsonaro niega cualquier irregularidad. Su mandato de ocho años en el Senado concluye el 31 de enero de 2027, cuando también perdería la jurisdicción especial de la que goza ante el Supremo.[S1][S3]
El lunes publicó un vídeo en el que se refería a la cancelación de su pasaporte y aseguraba que nunca había pensado en abandonar Brasil, y describía en cambio sus esfuerzos por organizar la oposición en el Congreso al resultado. No ha reconocido la derrota y sostiene que el resultado debe anularse por supuestas irregularidades electorales y por la prórroga de dos horas de la votación ordenada por un juez del Supremo designado por Lula. Su Partido Liberal, sin embargo, reconoció el lunes la victoria de Lula.[S1][S2][S3]
Un patrón familiar y una brecha que se amplía
La maniobra recuerda a la de su padre. Jair Bolsonaro viajó a Estados Unidos tras negarse a reconocer su derrota ante Lula en 2022, regresó después y ahora cumple una condena de 27 años por tramar un golpe de Estado tras el asalto de sus seguidores a edificios públicos en Brasilia. Está bajo arresto domiciliario. Otro hijo, Eduardo, vive en EE. UU. en un exilio autoimpuesto y tiene una orden de detención pendiente en Brasil tras ser condenado a cuatro años por intentar interferir en el juicio de su padre.[S1][S2][S3][S4]
El episodio amenaza con tensar las relaciones entre las dos naciones más pobladas de América. Lula ha acusado a Washington de confabular con los Bolsonaro para devolverlos al poder, y Reuters informó antes de los comicios de una campaña del Departamento de Estado para restituirlos en el cargo. El presidente Donald Trump dijo el lunes que las elecciones brasileñas parecían fraudulentas, sin aportar pruebas, y las calificó de lamentables.[S2][S4]
Qué viene ahora para la derecha brasileña
Con tres Bolsonaro potencialmente fuera de escena, los analistas ven un posible vacío de poder en la derecha. La politóloga Magna Inácio, profesora de la Universidad Federal de Minas Gerais, sostuvo que la negativa de los votantes a entregar la victoria al campo más extremista indica que el liderazgo de la derecha está ahora en disputa. Camila Rocha, estudiosa de la nueva derecha brasileña, sugirió que el poder podría alejarse de los lazos de sangre, y señaló que las encuestas previas a los comicios mostraban que los partidarios de Jair Bolsonaro preferían a otros candidatos, como Michelle Bolsonaro y el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas.[S1]
Según los informes, Flávio Bolsonaro no quería presentarse, pues creía que una campaña presidencial convertiría su vida en un infierno y que su reelección al Senado estaba asegurada, pero fue elegido después de que Eduardo, la opción preferida de su padre, no estuviera disponible. Los observadores señalan que carece del carisma de su progenitor; a lo largo de una carrera política de 24 años aprobó pocas leyes, y su única candidatura anterior a un cargo ejecutivo, a la alcaldía de Río de Janeiro en 2016, terminó en cuarto lugar tras desmayarse durante un debate televisado. Aun así, el domingo obtuvo el 48,21% de los votos, frente al 51,79% de Lula.[S1][S3]







