Primer encuentro de los directores documentales de 2026
Nathan Fielder apareció el miércoles en el Festival de Cine de SCAD Savannah junto a otros nueve directores de documentales destacados de 2026, en un panel Docs to Watch moderado por The Hollywood Reporter. Era la primera vez que el codirector de You Can See Everything, su filme sobre Elizabeth Holmes realizado con Lance Oppenheim, compartía escenario con ese grupo, y los métodos poco habituales de la película y su buena taquilla dominaron la conversación.[S1][S3]
Los otros panelistas fueron Chai Vasarhelyi, Rory Kennedy, Amir Bar-Lev, Julia Loktev, David Greaves, Poh Si Teng, Jack MacInnes, Alysa Nahmias y Ron Howard. Está previsto publicar pronto el vídeo completo de la sesión.[S1]
La rama de la Academia y la cuestión de la popularidad
El moderador señaló que la rama documental de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, que decide por sí sola las nominaciones al Óscar al mejor largometraje documental, ha recibido críticas en los últimos años. La rama ha dejado de lado repetidamente filmes centrados en celebridades, con estreno amplio o con recaudación, entre ellos Won't You Be My Neighbor, Jane, Life Itself, Still: A Michael J. Fox Movie, American Symphony, Will & Harper y Billie Eilish: The World's a Little Blurry. También ha mostrado escaso interés por métodos de realización arriesgados, como las recreaciones, tal como ocurrió con Stories We Tell.[S1]
Esos son justamente los tipos de filme que hoy atraen público. You Can See Everything ha ingresado cerca de 50 millones de dólares, con el mejor fin de semana de estreno de un documental desde Fahrenheit 9/11 en 2004 y el debut más fuerte en menos de 1.000 salas desde Borat en 2006. La pregunta planteada al panel fue si la rama debería ampliar su definición de documental.[S1]
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Los directores respaldan el enfoque del filme
Amir Bar-Lev, miembro de la rama desde hace tiempo, respaldó la película e invocó The Minnesota Manifesto de Werner Herzog, sosteniendo que el vérité solo porta la verdad de los hechos y no una verdad extática, a la que pueden llegar las recreaciones y la actuación ante la cámara. Dijo que no editar o limitarse a apuntar una cámara no vuelve más veraz a un filme, y calificó de lástima que la rama sea a veces de miras estrechas. Añadió que el premio distingue a una película y no a una causa, y que el éxito del filme amplía límites de los que el campo puede aprender.[S1]
Chai Vasarhelyi, ganadora del Óscar al mejor documental por Free Solo en 2018, contó que el fin de semana anterior no encontró asiento para ver el filme en Manhattan y calificó esa demanda como un momento hermoso para la no ficción. Dijo que las limitaciones del filme se convirtieron en oportunidades, lo que describió como innovación formal comparable a The Act of Killing.[S1]
Fielder asegura que la exactitud guió cada decisión
Fielder dijo ser admirador de los documentales desde hace años y que él y Oppenheim nunca se propusieron trabajar de forma poco convencional. Describió la producción como la tarea de incluir lo necesario para lograr el resultado más honesto, con estricta atención a la exactitud y a una representación auténtica. Técnicas como las recreaciones entraron, según él, porque suprimirlas habría supuesto esconder al público lo que los cineastas sabían o veían.[S1]
Señaló que las cámaras transforman una sala y que los protagonistas se comportan de otro modo cuando hay cineastas presentes, se reconozca o no. Él y Oppenheim se preguntaban qué información necesitaba el público para entender la historia como ellos, y de ahí surgió el método. Dijo no tener claro qué descalifica a algo como documental, pero que sin esas decisiones el filme habría sido una versión menos honesta de los hechos, y que espera que su acogida acerque a más gente a los documentales en las salas.[S1]







