Casi un empate con la mayoría escrutada
Con el 95% de las papeletas contadas el sábado por la noche, los dos principales partidos de Nueva Zelanda quedaron prácticamente igualados, cada uno con poco menos del 30%. El gobernante Partido National, de centroderecha, mantenía una ventaja de unos 3.500 votos sobre el opositor Partido Laborista. La contienda se desarrolló en un contexto de precios elevados de bienes básicos y la tasa de desempleo más alta del país en más de una década, asuntos que dominaron la campaña.[S1][S2][S3][S4][S5][S6]
Debido a las estrictas normas neozelandesas, el último día de votación transcurrió sin cobertura informativa ni campaña política. Aun así, las urnas estaban abiertas desde el 26 de octubre y la comisión electoral informó de que casi 1,7 millones de los 3,8 millones de votantes habilitados del país ya habían depositado su voto el jueves.[S1][S7]
Luxon ve una vía y Hipkins pide compromiso
El primer ministro Christopher Luxon, líder de National, dijo a sus seguidores que su partido había vuelto a quedar como el mayor del Parlamento y que tenía una vía para formar el próximo gobierno. National gobierna actualmente junto al partido proempresarial ACT y el populista de derecha Nueva Zelanda Primero. Según los resultados preliminares, los tres sumarían 67 escaños, una mayoría lo bastante estrecha como para ser frágil.[S1]
El líder laborista Chris Hipkins afirmó que el resultado dejaba a ninguno de los dos bandos en condiciones de gobernar en solitario y que los políticos tendrían que ceder y buscar posiciones comunes. Reconoció que el mensaje del país podría tardar en interpretarse y sostuvo que el próximo Parlamento exigirá la cooperación de todos sus integrantes.[S1]
Votos especiales y un posible árbitro
Los sufragios especiales, incluidos los de neozelandeses en el exterior, se contarán durante las próximas tres semanas. Históricamente, estos votos han favorecido a los partidos de izquierda y han alterado los resultados preliminares en cada una de las tres últimas elecciones. Los resultados oficiales definitivos están previstos para el 27 de noviembre.[S1]
Si el bloque de derecha pierde su escasa ventaja, el centrista Partido Oportunidad podría volverse decisivo. Se le proyectan siete escaños, con lo que superaría el umbral del 5% y entraría en el Parlamento por primera vez desde su fundación en 2017. Luxon ya había dicho antes que no trabajaría con él.[S1]
Con el sistema proporcional mixto del país, los votantes marcan dos opciones: un partido y un candidato local. Los ganadores en cada circunscripción obtienen escaños en una cámara que normalmente tiene 120 miembros, aunque un excedente puede ampliarla, con legisladores adicionales tomados de las listas partidarias según el voto nacional. El recuento preliminar del sábado indicó que el Parlamento crecería a 130 escaños, el mayor de la historia de Nueva Zelanda.[S1]







