Hauser advierte expectativas de precios afianzadas
En su intervención en la Citi Investment Conference de Sídney, menos de dos semanas antes de la próxima decisión del Banco de la Reserva, el vicegobernador Andrew Hauser dijo que el panorama inflacionario se deterioró más de lo que había proyectado la entidad. Señaló indicios tempranos de que parte de la comunidad duda de que la inflación vuelva al objetivo, o al menos no durante un período prolongado. El RBA apunta a una inflación general de 2 a 3 por ciento en promedio a lo largo del tiempo, mientras que el índice de precios al consumidor de agosto la situó en 4 por ciento.[S1][S2][S3][S4][S5][S6][S7][S8]
Hauser dijo que el trabajo de enlace del banco y los datos de encuestas revelan una proporción creciente de empresas que consideran que una inflación de alrededor de 3 a 3,5 por ciento es la nueva normalidad. Calificó esa deriva como la pesadilla de un banquero central y afirmó que no se puede permitir que las expectativas se alejen del objetivo.[S1]
Suben las probabilidades de suba antes de noviembre
Los precios de mercado basados en datos de LSEG implican ahora una probabilidad del 42 por ciento de una suba de tasas en noviembre. Esas probabilidades habían caído por debajo del 20 por ciento la semana anterior, después de que la tasa de desempleo alcanzara un máximo de cinco años en septiembre. El directorio que fija las tasas se reúne a comienzos de noviembre y anunciará su decisión el día de la Melbourne Cup, la misma jornada en que el banco publica sus pronósticos trimestrales en el Statement on Monetary Policy.[S1][S3][S4][S5][S6]
El vicegobernador defiende el dolor ahora frente a uno peor
Hauser reconoció la dificultad de explicar las subas de tasas a hogares ya presionados por el costo de vida, y dijo que transmitir ese mensaje es un desafío continuo. Sostuvo que acumular dolor de corto plazo sobre un dolor ya existente busca evitar una presión más prolongada y potencialmente mucho más severa si las expectativas de inflación quedan ancladas, en línea con lo expresado por la gobernadora Michele Bullock a medida que subían las tasas. También mencionó presiones de precios contrapuestas: la crisis en Medio Oriente, el auge de la inteligencia artificial y la tecnología, y el débil crecimiento de la productividad.[S1]
El mercado laboral se enfría solo levemente
Sobre el empleo, Hauser restó alarma por la tasa de desempleo del 4,7 por ciento en septiembre, al sugerir que las cifras pueden contener ruido, aunque admitió que el resultado fue algo más débil de lo que esperaban el banco y otros analistas. Subrayó la palabra algo, y señaló que el desempleo australiano sigue en el piso o muy cerca del piso de los resultados del mercado laboral del G20. Dijo que ningún empleo perdido merece celebrarse, pero que la economía necesita cierto alivio, y que si el desempleo llega al 5 por ciento u otro nivel es un debate dentro de los pronósticos actuales del banco.[S1]







