El indicador trepa a su máximo en un año
Los bonos soberanos argentinos operaron en baja por séptima rueda consecutiva el lunes y empujaron al índice de riesgo país de JP Morgan otra vez hacia la zona de los 700 puntos básicos que visitó un año atrás. El indicador marcaba 678 puntos básicos a las 16 horas, con un salto diario de 30 unidades y su lectura más alta desde el 28 de octubre, según Infobae. Otros medios situaron la cifra en 675 puntos, y la describieron como el pico del año y el máximo en doce meses. TN informó una suba de 4,2% frente al cierre previo y un avance de 11,2% en lo que va del mes.[S1][S2][S3]
El índice mide la brecha entre el rendimiento de los bonos soberanos de un país y el de los títulos del Tesoro estadounidense, y funciona como referencia del riesgo percibido por los inversores y del costo adicional que enfrenta un Estado para financiarse en el exterior. La suba es la otra cara de la caída de los precios de los bonos hard dollar, tanto Globales como Bonares. Entre los títulos en dólares, el Global 2046 cedió hasta 0,75%, el Global 2041 perdió 0,6% y el Global 2038 bajó 0,19%, mientras los Bonares cayeron hasta 0,7%, encabezados por el Bonar 2041 y el Bonar 2028. Los bonos hard dollar acumulan una pérdida promedio de 5% en el último mes.[S1][S2][S4]
Dudas locales y un escenario externo más exigente
El ascenso comenzó hace unos dos meses, en simultáneo con el alza de las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense y una etapa de menores compras de divisas del Banco Central en el mercado doméstico. Los inversores reclaman mayores precisiones sobre cómo el Gobierno afrontará los fuertes pagos en moneda extranjera de 2027 y 2028, con compromisos con acreedores privados y organismos por encima de 21.000 millones de dólares el año próximo. También siguen la acumulación de reservas y el ritmo de regreso a los mercados voluntarios de deuda, después de que el Tesoro dejara fuera de recientes licitaciones algunos instrumentos en dólares por tasas de interés superiores al 12% anual.[S1][S2][S3]
La política suma cautela. A un año de las elecciones presidenciales de 2027, el mercado ya descuenta el componente electoral y recuerda la presión cambiaria de septiembre y octubre del año pasado en torno a las elecciones de medio término, cuando el dólar llegó al techo de 1.500 pesos de las bandas dispuestas por el Banco Central. Los indicadores recientes de actividad y consumo muestran una desaceleración, lo que alimenta dudas en Wall Street sobre la sostenibilidad del programa económico a mediano plazo, ya que un crecimiento débil erosiona tanto la base electoral del oficialismo como la recaudación que sostiene el superávit fiscal.[S1]
En el plano externo, la aceleración de la inflación estadounidense en septiembre reavivó la posibilidad de que la Reserva Federal suba las tasas en su reunión de fin de mes, y los rendimientos del Tesoro siguen en máximos de más de dos décadas. Eso encarece el crédito para todos los emisores y golpea con más fuerza a los países de mayor riesgo. Los analistas también mencionaron un salto semanal de hasta 10% en los precios internacionales del petróleo por los conflictos en Oriente Medio y la caída de inventarios en Estados Unidos, además del sesgo negativo en Wall Street. Portfolio Personal Inversiones señaló que los soberanos argentinos cayeron aun cuando el escenario global jugaba a favor, con una brecha acumulada desde julio entre ambas medidas del 5%.[S1][S2][S3]
Las acciones caen y los funcionarios responden
El clima negativo se extendió a las empresas argentinas que cotizan en Nueva York. Edenor lideró las bajas con una caída de hasta 4,6%, seguida por Central Puerto con 3,2% y los bancos BBVA y Galicia con 2,1% y 2,6% respectivamente, según TN; A24 informó cifras algo distintas, con Edenor 3,4% abajo, YPF 2,2%, Tenaris 2%, BBVA 2%, Telecom 1,9% y Galicia 1,7%. El dólar oficial subió 5 pesos y cerró a 1.540 en el Banco Nación, mientras el blue se negoció a 1.560 para la venta.[S3][S4]
El vocero presidencial, Adrián Ravier, atribuyó la suba a la incertidumbre global, recordó que el país que dijo haber recibido tenía un riesgo país por encima de 2.500 puntos y sostuvo que el nivel actual, arriba de 600, refleja una Argentina mejor y con menos riesgos que en diciembre de 2023. Ignacio Morales, chief investment officer de Wise Capital, describió un mercado marcado por la volatilidad global y la tensión financiera local, con los activos argentinos golpeados de forma indirecta por el sesgo negativo de Wall Street. El economista Gustavo Ber afirmó que los inversores siguen enfocados en la estrategia de financiamiento, sobre todo tras la suspensión del AO29 en las licitaciones de los últimos dos meses, y que observan señales sobre fuentes alternativas y un eventual uso de swaps.[S1]
El mercado seguirá de cerca los datos de comercio exterior de septiembre y el estimador mensual de actividad de agosto que difundirá el INDEC, junto con el desempeño del nuevo índice MSCI Merval de la bolsa porteña. La evolución del riesgo país seguirá siendo una referencia clave para evaluar el acceso al financiamiento externo mientras los inversores mantienen la cautela frente a los bonos soberanos argentinos.[S2][S3]







