Una meta alcanzada, con matices
El Banco de Japón anunció el viernes que la inflación subyacente ha alcanzado en términos generales su objetivo del 2%, casi 14 años después de que la meta se estableciera como parte de una campaña contra la deflación prolongada. Tras una reunión de política monetaria de dos días, el banco central mantuvo su tasa de referencia en aproximadamente el 1,25%, como esperaba la mayoría de los observadores, después de elevarla en septiembre.[S1][S2][S3][S4][S5][S6][S7][S8]
En una rueda de prensa posterior a la reunión, el gobernador Kazuo Ueda subrayó la importancia de mantener la inflación cerca del 2%. Advirtió de que el crecimiento de los precios podría superar el objetivo e indicó que son posibles nuevas subidas de tipos. Ueda dijo que la política monetaria del banco central se centraría cada vez más en mantener la inflación subyacente firmemente anclada en torno al 2%, y que el BOJ calibraría el grado de holgura monetaria en el momento adecuado mientras vigila de cerca la evolución económica y de los precios.[S1]
Ueda también informó de que los nueve miembros del Consejo de Política coincidieron en que la inflación subyacente era en líneas generales coherente con el objetivo de estabilidad de precios del 2%, aunque aún no se había logrado de forma duradera y estable. La decisión sobre los tipos no fue unánime: Hajime Takata disintió y abogó por una subida hasta alrededor del 1,5%.[S1]
Disenso y el camino hacia la normalización
Takata sostuvo que el BOJ ha entrado en una nueva fase que exige un avance más rápido hacia el tipo de interés neutral, lo que permitiría ajustes de política más flexibles. El banco central identificó la evolución en Oriente Medio, la demanda vinculada a la inteligencia artificial y los movimientos del tipo de cambio como riesgos principales para sus perspectivas económicas y de precios.[S1]
El BOJ adoptó por primera vez su objetivo de inflación del 2% en enero de 2013 mediante una declaración conjunta con el Gobierno del entonces primer ministro Shinzo Abe, con la intención inicial de alcanzarlo en unos dos años. El entonces gobernador Haruhiko Kuroda puso en marcha un programa agresivo de flexibilización, pero la meta siguió sin alcanzarse y el calendario se aplazó en repetidas ocasiones. Las recientes subidas de precios han obedecido en gran medida a factores externos, como el encarecimiento de la energía, y un crecimiento salarial duradero será esencial para un círculo virtuoso de salarios y precios al alza.[S1]
El Gobierno aún no ha declarado formalmente el fin de la deflación y Ueda declinó pronunciarse sobre si podría revisarse la declaración conjunta con el Ejecutivo. El BOJ también optó por acelerar la venta de sus tenencias de fondos cotizados, elevando el ritmo anual a 860.000 millones de yenes en valor contable desde unos 330.000 millones, a partir de enero de 2027.[S1]
Previsiones y próximos pasos
En sus proyecciones actualizadas, el BOJ elevó su previsión de crecimiento económico para el ejercicio fiscal 2026 al 0,7% desde el 0,6%, mientras recortó su estimación para el ejercicio 2027 al 0,7% desde el 0,8%. Mantuvo la previsión de inflación subyacente de los precios al consumo para el ejercicio 2026 en el 2,5% y elevó la cifra para 2027 al 2,6% desde el 2,4%.[S1]
A principios de semana, tanto la Reserva Federal de Estados Unidos como el Banco Central Europeo optaron por mantener sin cambios sus tipos de referencia. En su reunión de septiembre, el BOJ elevó su tasa de referencia hasta alrededor del 1,25%, el nivel más alto en 31 años, y la mantuvo estable en octubre. Los mercados anticipan cada vez más otra subida en la próxima reunión, prevista para el 17 y 18 de diciembre.[S1]







