Un acuerdo tras meses de amenazas
Estados Unidos y Dinamarca anunciaron este viernes un acuerdo de seguridad que resuelve una disputa diplomática desencadenada por las amenazas del presidente Donald Trump de apoderarse de Groenlandia por la fuerza. Trump dijo que el acuerdo le otorga a su país el control permanente sobre la seguridad y todas las demás necesidades de ese territorio danés. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, afirmó que el acuerdo fortalecerá la seguridad en el Ártico y el Atlántico Norte, aunque no abordó los detalles específicos que Trump mencionó en una publicación en redes sociales.[S1]
El acuerdo se produce tras meses de amenazas de Trump de tomar Groenlandia por motivos de seguridad nacional, citando su ubicación estratégica para la defensa y su riqueza mineral. En una publicación en Truth Social, Trump dijo que el acuerdo no tendrá costo para Estados Unidos y le dará al país la capacidad de hacer lo necesario para garantizar y defender la seguridad de Groenlandia. Señaló que el acuerdo estipula que ningún adversario de Estados Unidos podrá mantener presencia militar en Groenlandia ni realizar inversiones sensibles allí sin la aprobación expresa por escrito de la Casa Blanca.[S1]
Frederiksen confirmó que el acuerdo se firmará durante la Asamblea General de las Naciones Unidas la próxima semana. Dijo que fortalece la seguridad común en el Ártico y el Atlántico Norte y al mismo tiempo reconoce la soberanía y la integridad territorial del Reino, así como el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación. Añadió que el acuerdo aún requiere la aprobación del Poder Legislativo y deberá seguir los trámites parlamentarios necesarios para entrar en vigor.[S1]
Presencia militar estadounidense e intereses estratégicos
Trump ha intentado durante meses comprar o anexionarse este territorio danés rico en minerales. Incluso ha llegado a amenazar con una acción militar, lo que provocó fuertes críticas por parte de los daneses y de otros países de la OTAN. Jens-Frederik Nielsen, representante del gobierno de Groenlandia, declaró al anunciar el acuerdo que resulta gratificante estar a punto de cerrar un pacto que garantiza y refuerza la seguridad de Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos. Afirmó que el acuerdo reconoce los intereses de Groenlandia y su papel en la cooperación internacional, y que es beneficioso para todos.[S1]
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lo calificó como un acuerdo histórico y una gran victoria para Estados Unidos y el pueblo estadounidense. Declaró al canal de noticias Fox News que el acuerdo aborda de manera permanente y completa las preocupaciones de seguridad nacional de Estados Unidos en Groenlandia. El texto del acuerdo no se ha publicado aún. Sin embargo, un funcionario del Departamento de Estado que pidió no ser identificado describió los términos sin entrar en detalles específicos.[S1]
Entre las disposiciones acordadas figura una que establece que el acuerdo no perdería su vigencia aunque Groenlandia llegara a convertirse en un país independiente en el futuro. El funcionario añadió que, en virtud del acuerdo, Estados Unidos tiene la facultad unilateral de construir estructuras militares adicionales sin necesidad de obtener la aprobación de Groenlandia o Dinamarca. El pacto incluye derechos de acceso permanente, establecimiento de bases y sobrevuelo, señaló el funcionario. Asimismo, prohíbe a países ajenos a la OTAN construir bases en Groenlandia y prohíbe inversiones de adversarios en Groenlandia que pudieran suponer una amenaza para Estados Unidos.[S1]
Sectores sensibles y bases estadounidenses existentes
La fuente agregó que, bajo la situación actual, se ha permitido a adversarios invertir en sectores sensibles de Groenlandia sin someterse a controles de inversión. El funcionario mencionó específicamente a Rusia y China, señalando que el acuerdo les impide desplegar tropas o realizar inversiones en dichos sectores sensibles. Como el texto no es público, no está claro en qué se diferencia exactamente de un pacto de 1951 entre Estados Unidos y Dinamarca en virtud del cual Washington puede enviar a Groenlandia tantas tropas como desee.[S1]
Estados Unidos ya cuenta con más de 100 efectivos militares destacados permanentemente en su base de Pituffik, situada en el extremo noroeste del territorio. Pituffik juega desde hace décadas un papel clave en el sistema estadounidense de alerta temprana para detectar ataques con misiles. En este lejano confín de la región ártica, a unos 1.200 kilómetros del Polo Norte, se levanta desde los comienzos de la Guerra Fría la base más al norte de todas las que Estados Unidos tiene repartidas por el mundo, concebida originalmente para detectar a tiempo posibles ataques con misiles desde la extinta Unión Soviética y posibilitar una pronta respuesta.[S1]
Antes llamada Base John Thule, la instalación está a cargo del Grupo Base Espacial 821, que incluye el Escuadrón de Alerta Espacial 12 y el Destacamento de Operaciones Espacial 23. Su misión es vigilar el espacio, alertar de posibles ataques con misiles y controlar los satélites de defensa estadounidenses. Trump sostiene que Groenlandia es fundamental para su plan de construir un sistema de defensa denominado Cúpula Dorada, diseñado para proteger a Estados Unidos frente a ataques con misiles procedentes de Rusia y China, y sostiene que los aliados europeos podrían colaborar en esta iniciativa. La isla posee vastas reservas, en gran medida sin explotar, de minerales de tierras raras, muchos de los cuales son cruciales para tecnologías como los teléfonos celulares y los vehículos eléctricos.[S1]







