Carney respalda la oferta de membresía asociada de la UE
El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha acogido con satisfacción una propuesta de la Unión Europea que convertiría a Canadá en el primer miembro asociado del bloque. La oferta marca un nuevo paso en las relaciones entre Ottawa y Bruselas, y Carney aprovechó un discurso ante el Parlamento Europeo para defender una cooperación más estrecha. Afirmó que las encuestas indicaban que la gran mayoría de los canadienses apoyaba vínculos más fuertes con Europa, y presentó la propuesta como coherente con la opinión pública de su país.[S1]
La idea de la membresía asociada situaría a Canadá en una categoría que ningún otro país ha ocupado dentro de las relaciones exteriores de la UE. El respaldo público de Carney da impulso político al plan en Bruselas, donde los responsables han estado sopesando cómo estructurar una asociación que no llegue a ser membresía plena. Sus declaraciones también colocan la propuesta en el centro de un debate más amplio sobre cómo las democracias alinean sus economías cuando las rutas comerciales y las alianzas están bajo presión.[S1]
Trump advierte con aranceles o con detener el comercio
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado con consecuencias si la UE sigue adelante con el plan. Dijo que Washington podría imponer aranceles muy graves o detener el comercio por completo. La advertencia abre la posibilidad de represalias económicas contra Bruselas y Ottawa, y sitúa la propuesta de membresía asociada dentro de una confrontación más amplia sobre política comercial entre Estados Unidos y sus socios.[S1]
Carney no dio marcha atrás ante esa presión. En su discurso ante el Parlamento Europeo pidió una cooperación profunda y presentó la relación entre la UE y Canadá como una elección estratégica más que como un gesto simbólico. El intercambio deja abierto cómo responderá la UE a la amenaza de Trump y si el concepto de membresía asociada pasará de propuesta a negociación formal.[S1]







