Detalles de la intercepción
Cazas de la OTAN derribaron un supuesto dron ruso que transportaba explosivos sobre Lituania, según informaron las autoridades el martes. Un caza italiano desplegado en la misión de defensa aérea del Báltico de la OTAN interceptó el dron después de que entrara en el espacio aéreo lituano desde la vecina Bielorrusia poco después de la medianoche, según las autoridades lituanas. La aeronave fue derribada cerca de Pratkūnai, cerca de Kaunas, sin que se reportaran heridos ni daños. El dron permaneció dentro del espacio aéreo lituano durante unos 30 minutos y voló cerca de zonas pobladas antes de ser interceptado, según el Centro Nacional de Gestión de Crisis de Lituania. Los restos recuperados del lugar estaban siendo examinados para determinar el origen y el propósito de la aeronave.[S1]
El ministro de Defensa lituano, Robertas Kaunas, dijo que se encontró un artefacto explosivo en el dron y que fue neutralizado por especialistas en desactivación de bombas. El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, dijo que el dron probablemente se originó en Rusia, aunque los funcionarios lituanos insistieron en que su origen no se confirmaría hasta que los investigadores examinaran los restos. Rusia no comentó de inmediato sobre el incidente del dron. La intercepción fue coordinada por el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de la OTAN en Uedem, Alemania, según el Mando Aéreo Aliado.[S1]
Reacciones y tensiones regionales
El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, dijo que el episodio reflejaba una creciente hostilidad hacia los miembros de la OTAN y advirtió que los intentos de intimidar o dividir a la alianza fracasarían. Describió el incidente como hostilidad por parte rusa hacia los aliados de la OTAN durante una visita a Ginebra, y añadió que la OTAN había demostrado su capacidad para defender su territorio y que la alianza no se dejaría intimidar. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, dijo el lunes que la actividad militar rusa cerca del territorio aliado fortalecería en lugar de debilitar el apoyo de la OTAN a Ucrania, acusando al presidente ruso Vladimir Putin de buscar sembrar el miedo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también describió los incidentes recientes alrededor del territorio de la OTAN como parte de un patrón más amplio.[S1]
El episodio de Lituania coincidió con otro enfrentamiento en el mar Báltico, donde Dinamarca dijo que una fragata rusa disparó bengalas hacia un helicóptero de la fuerza aérea danesa que realizaba vigilancia cerca del puerto de Gedser. Dinamarca convocó al embajador de Rusia por el incidente, calificando la acción de inaceptable. El embajador de Moscú en Copenhague rechazó la acusación y afirmó que aeronaves danesas habían realizado maniobras provocadoras cerca de buques de guerra rusos. El Kremlin dijo que tenía información insuficiente para comentar el episodio. Las tensiones a lo largo de la frontera oriental de la OTAN han aumentado junto con un intenso intercambio de ataques con drones de largo alcance entre Rusia y Ucrania. Las fuerzas rusas lanzaron nuevos ataques en toda Ucrania el martes, mientras Moscú dijo que sus defensas aéreas interceptaron 222 drones ucranianos durante la noche.[S1]
Antecedentes e implicaciones
El incidente se produce en medio de una creciente preocupación entre los miembros orientales de la OTAN por los drones y otras actividades militares que cruzan las fronteras mientras continúa la guerra de Rusia en Ucrania. Drones ucranianos también se han desviado hacia el espacio aéreo del Báltico en los últimos meses, y Kyiv dice que la guerra electrónica rusa ha desviado algunas aeronaves de su rumbo. Aeronaves de la OTAN han patrullado los cielos sobre Lituania, Letonia y Estonia desde que los tres estados bálticos se unieron a la alianza en 2004. La misión ha cobrado mayor importancia desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022. La última intercepción de la OTAN probablemente agudizará el escrutinio de las defensas aéreas orientales de la alianza, ya que los gobiernos europeos advierten cada vez más que las repetidas incursiones, las acusaciones de sabotaje y los encuentros militares en la región del Báltico corren el riesgo de acercar peligrosamente la guerra de Rusia al territorio de la OTAN.[S1]







