El déficit alcanza su nivel más alto desde 2021
El déficit presupuestario de Estados Unidos creció a $1.99 billones en el año fiscal 2026, informó el viernes el Departamento del Tesoro, lo que representa un aumento del 12 por ciento frente a los $1.78 billones registrados un año antes y la brecha más grande desde 2021. La expansión ocurrió en medio de una creciente preocupación por una deuda nacional de $40.3 billones, una inflación en ascenso y costos de endeudamiento al alza. Los reembolsos vinculados a aranceles que fueron anulados añadieron más presión al balance presupuestario.[S1][S2]
Los intereses pagados sobre la deuda pública surgieron como un motor central del gasto, al saltar $144 mil millones hasta un récord de $1.36 billones. Los costos asociados a unos $32 billones en deuda pública estadounidense en manos del público se han inflado en años recientes, y el alza de los rendimientos de los bonos ha intensificado las preocupaciones. Los rendimientos de los bonos del Tesoro, que influyen en las tasas de hipotecas y préstamos para autos, han subido este año, sumando presión financiera a los votantes antes de las elecciones de medio término de noviembre.[S1]
Reembolsos de aranceles y caída de ingresos
Los datos del Tesoro publicados el viernes mostraron $145 mil millones en reembolsos de aduanas durante el año, principalmente de aranceles, lo que borró ganancias significativas de los gravámenes de Trump. La Corte Suprema anuló sus aranceles globales en febrero, lo que desencadenó una ola de reembolsos, y la esperada afluencia de ingresos arancelarios no se materializó del todo durante su segundo mandato. En general, los ingresos del gobierno subieron un tres por ciento a $5.40 billones en el año fiscal que terminó el 30 de septiembre, pero el gasto aumentó un seis por ciento a $7.40 billones.[S1][S2]
Las mayores recaudaciones de impuestos individuales y de aduanas fueron compensadas por reembolsos más grandes y menores ingresos por impuestos corporativos, según los últimos datos. Los programas de defensa y militares representaron $917 mil millones en gasto, un aumento de $48 mil millones, o seis por ciento, en el año. Un funcionario del Tesoro estimó la relación déficit-PIB en alrededor del 6.2 por ciento, frente al 5.8 por ciento del año pasado, lejos de la meta declarada del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de reducir el déficit al tres por ciento del PIB.[S1]
El tablero político antes de las elecciones de medio término
Las cifras presupuestarias llegaron menos de tres semanas antes de las elecciones de medio término en Estados Unidos, donde el partido Republicano del presidente Trump lucha por mantener el control del Congreso. La administración ha prometido recortar déficits y gasto público desde que regresó a la Casa Blanca el año pasado, recortando la fuerza laboral federal y la ayuda exterior, mientras el Congreso controlado por los republicanos impulsó recortes al programa de seguro de salud Medicaid y avanzó en reducir el programa federal de asistencia alimentaria.[S1][S2]
Al mismo tiempo, se extendieron recortes de impuestos que expiraban y se proporcionó financiamiento nuevo para la campaña de deportación de migrantes de la administración. Antes de la votación, tanto republicanos como demócratas han planteado ideas que podrían ampliar aún más el déficit, y los demócratas dicen que buscan revertir los recortes a Medicaid y revivir exenciones fiscales para atención médica. Trump prometió recientemente $5,000 a cada adulto estadounidense si los republicanos mantenían el control del Congreso, un plan que costaría más de $1 billón.[S1][S2]
Nancy Vanden Houten, de Oxford Economics, dijo que el déficit probablemente será similar el próximo año, pero advirtió que el riesgo puede ser una brecha presupuestaria mayor si la guerra con Irán persiste bien entrado el año fiscal.[S2]







