Reunión de la Fed y decisión sobre tasas
La Reserva Federal concluirá el miércoles su reunión de política monetaria de dos días y podría elevar su tasa de interés de referencia para combatir una inflación que se ha mantenido obstinadamente alta. El banco central ha mantenido las tasas estables mientras monitorea las presiones sobre los precios, pero Wall Street espera al menos una subida antes de que termine el año. Tasas más altas dificultarían el crédito y frenarían el crecimiento económico, lo que podría ayudar a enfriar la inflación.[S1]
La inflación ha sido una preocupación persistente para la Fed durante todo el año, manteniéndose muy por encima de su objetivo del 2%. La guerra de Estados Unidos con Irán ha alimentado el aumento de precios al perturbar el suministro mundial de petróleo. El conflicto ha cerrado efectivamente el estrecho de Ormuz, un punto de paso por el que fluía una quinta parte del petróleo mundial antes de que comenzaran los combates en febrero. El alza de los precios del petróleo ha elevado los costos de la gasolina, presionando los presupuestos de los hogares directamente en el surtidor e indirectamente a través de un transporte más caro.[S1]
Ventas minoristas y presión política
También el miércoles, Wall Street recibirá una actualización sobre las ventas minoristas de Estados Unidos en agosto. Los datos podrían arrojar luz sobre cómo y dónde gastan los consumidores en medio de una mayor inflación y un crecimiento salarial más lento. El informe podría influir en las expectativas sobre los próximos movimientos de la Fed.[S1]
La Fed ha enfrentado presión del presidente Donald Trump, quien quiere que el banco central baje las tasas de interés en su lugar. Un recorte podría estimular la economía, pero también corre el riesgo de empeorar la inflación. La tensión resalta las apuestas políticas en torno a la decisión de la Fed mientras equilibra la estabilidad de precios con el crecimiento económico.[S1]







