Nuevos equipos y capacidades ampliadas
China ha mejorado su base militar en Yibuti con nuevas antenas, equipos de comunicaciones por satélite y otros activos, según un informe publicado el jueves por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, un centro de estudios con sede en Washington. El informe, basado en imágenes satelitales comerciales, afirma que estas mejoras deberían mejorar significativamente la capacidad de China para monitorear la actividad militar en Oriente Medio y África. La base es la única instalación militar exterior reconocida formalmente por China.[S1]
El informe señala que han aparecido dos nuevos complejos de comunicaciones en la base desde mediados de 2024. Es probable que estas estructuras formen parte de una arquitectura más amplia de inteligencia y mando militar, según el informe, y fortalecerían las comunicaciones entre las fuerzas chinas que operan en Oriente Medio y África y el cuartel general militar en China. El tipo y la orientación de los nuevos equipos son variados, lo que permite la transmisión y detección en una amplia gama de señales y frecuencias, según el informe.[S1]
Ubicación estratégica e impacto regional
La base, inaugurada en 2017, sirve como un centro clave para las operaciones navales chinas en el golfo de Adén y el mar Rojo. Está ubicada cerca del estrecho de Bab el-Mandeb, uno de los puntos de estrangulamiento más importantes del mundo para el comercio marítimo. El informe afirma que las capacidades de la base han seguido evolucionando con el tiempo para permitir operaciones cada vez más sofisticadas, ayudando a la Armada del Ejército Popular de Liberación de China a establecer una presencia creciente en la región.[S1]
Según el informe, las instalaciones probablemente permitirían al ejército chino monitorear las actividades de otras fuerzas militares que operan cerca, aunque no es posible determinar si están interceptando comunicaciones activamente. Estados Unidos, Francia, Italia y Japón operan bases a menos de 10 millas (16 km) de la de China. El informe sugiere que China podría obtener información útil incluso de comunicaciones militares cifradas y extraer conocimientos valiosos sobre las operaciones de Estados Unidos y otras fuerzas militares mediante la observación de la dirección, el origen, la frecuencia y el ritmo de sus señales.[S1]
El informe también indica que la instalación podría apoyar los esfuerzos de China para expandir su presencia en África, donde Pekín ha aumentado constantemente su participación tanto económica como de seguridad. La embajada de China en Washington no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre el informe.[S1]







