Nuevas reglas para priorizar ofertas europeas
La Comisión Europea presentó el miércoles una propuesta para reformar las reglas de contratación pública de la UE, animando a las autoridades públicas a comprar más bienes y servicios fabricados en Europa. El plan, parte de una estrategia más amplia de 'Comprar Europeo', busca contrarrestar la influencia económica de China. A diferencia de propuestas anteriores para tecnología limpia, no impone cuotas vinculantes de 'hecho en Europa'.[S1]
En Bruselas preocupa que muchas agencias públicas crean que las reglas existentes de la UE les obligan a elegir la oferta más barata, lo que puede llevar a que los contratos vayan a empresas no europeas. Las nuevas reglas exigirían a los compradores públicos dar al menos un 30% de ponderación a la calidad al adjudicar contratos, o explicar por qué la ignoraron. Para contratos intensivos en mano de obra, la ponderación de calidad sería de al menos el 50%.[S1]
Preocupación por la competencia china
A la UE le preocupa que las empresas chinas ganen terreno en los mercados europeos de transporte e infraestructuras, a menudo beneficiándose de subsidios estatales que las hacen más baratas que las rivales europeas. En abril, la comisión bloqueó a una empresa china de material rodante de un consorcio del metro de Lisboa tras hallar que tenía una 'ventaja competitiva injusta' por subsidios. Continúa una investigación sobre la empresa de seguridad china Nuctech.[S1]
La contratación pública en la UE se estima en el 15% del PIB, unos 2,6 billones de euros al año. La comisión la ve como una herramienta infrautilizada que Washington y Pekín ya emplean para apoyar a sus empresas nacionales. Las propuestas también buscan simplificar las reglas fusionando tres leyes en una, y deben ser aprobadas por el Parlamento Europeo y los ministros de la UE.[S1]
Reacciones e implicaciones
Stéphane Séjourné, el principal funcionario de la UE para política industrial, dijo que la regulación daría a los compradores públicos claridad legal para preferir ofertas europeas y restringir o rechazar ofertas de países sin acuerdos de contratación. Argumentó que gastar dinero público en bienes hechos en Europa debería convertirse en parte del discurso público y la rendición de cuentas.[S1]
Los planes han alarmado al gobierno británico, pero funcionarios de la UE dijeron que las empresas del Reino Unido no se verían perjudicadas debido a acuerdos existentes que garantizan acceso recíproco al mercado. Se espera que los países no pertenecientes a la UE con acuerdos de contratación, incluidos los miembros del GPA de la OMC como EE. UU. y Japón, no enfrenten barreras. China continental no es parte del GPA.[S1]







