Una estrella emergente, otro tipo de serie
Yaga es una producción canadiense que da a Hudson Williams un papel coprotagonista, y su reciente éxito con Heated Rivalry basta para ganarle un con antes de su nombre en los créditos. Ahí termina más o menos el parecido con el gran éxito de temática hockey. El thriller de brujas, distribuido en Estados Unidos por el servicio de streaming AMC+, se esfuerza por lograr la carga erótica y la comprensión de la sexualidad que su predecesor consiguió sin dificultad, según la reseña. A lo largo de ocho episodios el resultado es con frecuencia incómodo sin llegar nunca a lo camp.[S1]
La serie fue adaptada por su creadora, Kat Sandler, a partir de su propia obra de teatro. Arranca como un caso de personas desaparecidas centrado en Henry Park, el personaje de Williams, un heredero adinerado cuyos preocupados padres envían al arreglador familiar Rapp, interpretado por Noah Reid, a buscarlo en algún lugar de la Columbia Británica rural. El título revela la ambición real: Sandler se propone reelaborar la leyenda de Baba Yaga, la bruja antropófaga que vive en una cabaña sobre patas de gallina, para la época actual. Unas versiones en lenguas eslavas de éxitos pop anticipan ese proyecto, un detalle que la reseña considera genuinamente divertido.[S1]
Ideas conocidas, ejecución débil
La reseña sostiene que la serie nunca desarrolla una idea más profunda que la de que una bruja es simplemente alguien a quien la sociedad ha decidido temer. Esa noción llega más de una década después de que obras como La bruja y American Horror Story: Coven exploraran un terreno parecido con mayor arte. Otros fallos son propios de Yaga: la reseña menciona un ritmo desigual, un reparto mal elegido y una versión superficial del feminismo, y concluye que quien busque sustos de temporada debería mirar hacia otro lado.[S1]
La trama intenta generar tensión mediante una especie de triángulo. Rapp descubre que Henry y su compañero de cuarto y doble, Logan, ambos interpretados por Williams sin los lentes de contacto de color y con una prótesis nasal, eran estudiantes universitarios que mantenían un vínculo inusualmente íntimo con su profesora Katherine. Carrie-Ann Moss encarna a la antropóloga, apodada la dama de los huesos por su fascinación académica por los restos osificados. Al conocer a Katherine en el bar de un hotel sin saber que pronto será una persona de interés, Rapp intenta coquetear pidiéndole datos sensuales sobre huesos.[S1]
Química, tono y una mezcla discordante
La reseña apenas culpa a Moss, de quien dice que es prácticamente la única integrante del elenco que transmite la cualidad terrenal y seductora que la serie busca. Rapp es otro asunto: la interpretación de Reid lo convierte en un fanfarrón, y el efecto que supuestamente ejerce sobre las mujeres del pueblo, Katherine entre muchas otras, se describe como totalmente desconcertante. Por momentos, señala la reseña, la pregunta de por qué Rapp resulta tan atractivo se vuelve más urgente que la de dónde está Henry.[S1]
Un choque adicional separa la atmósfera inquietante que sugiere el paisaje, con aguas cubiertas de niebla y bosques en sombra, de los intercambios de compañeros policiales entre Rapp y Carson, una agente local interpretada por Clark Backo a la que provoca por considerarla hombruna o, peor aún para él, lesbiana. La reseña afirma que la serie no logra tender un puente entre esos comentarios groseros y lo sobrenatural y metafísico, de modo que sus elementos chocan en lugar de fundirse.[S1]
Una provocación que se vuelve delito
La reseña identifica un segundo arquetipo gastado junto a la bruja incomprendida: el hombre rico con una afición oculta por el sexo siniestro. Cuando Rapp y Carson indagan en lo que han estado haciendo Henry y Logan, la sombra de Jeffrey Epstein se cierne sobre la serie. La pareja descubre fiestas en casas bañadas por una iluminación bisexual y marcadas por algún sacrificio de gallina ocasional. La reseña considera que esos detalles no son seductores ni repugnantes, sino casi infantiles en su afán de escandalizar, y que los pormenores de quién se acuesta con quién resultan inverosímiles y saltan de la provocación al delito manifiesto casi al instante.[S1]
Para cuando la serie llega a sus previsibles inversiones de verdugo y víctima, el dominio que ejercía sobre el público se ha desvanecido. La reseña dice que la interpretación de Reid del despertar de Rapp, que pasa del escepticismo despectivo a la convicción febril casi sin transición, pierde credibilidad a cada minuto. Comparte la culpa con guiones que sueltan información antes de crear suspenso. La reseña se pregunta si los dramas de terror evitan los episodios ágiles de 30 minutos por alguna razón, aunque señala que una Yaga más larga tampoco resulta atractiva. Los dos primeros episodios están disponibles en AMC+, y el resto se estrena semanalmente los viernes.[S1][S2][S3][S4][S5]







