Una cita secreta con un propósito público
Figuras destacadas del Partido Comunista gobernante de China se reúnen en la capital para el Quinto Pleno, una sesión de cuatro días que empezó el lunes y debe concluir el jueves. Participan alrededor de 300 miembros del Comité Central. No se ha divulgado el lugar, aunque plenos anteriores se celebraron en el hotel Jingxi de Pekín. Los medios estatales indicaron que la reunión prepararía el terreno para una disciplina más severa en las filas del Partido.[S1][S2][S3]
Los plenos son reuniones a puerta cerrada del Comité Central que se celebran al menos una vez al año, normalmente siete a lo largo de cada mandato de cinco años. Importan porque transmiten al exterior las prioridades de la dirección. El momento elegido este año es relevante: falta un año para el próximo Congreso del Partido, en el que se fijan nuevas prioridades y se designa un nuevo Comité Central. Oficialmente, el Comité Central elige a la cúpula dirigente, pero el proceso real de selección permanece oculto dentro de la élite del Partido.[S1][S4]
Consolidar el poder antes del Congreso
El próximo Congreso del Partido casi con seguridad dará a Xi otro mandato, ya que se abolieron los límites de mandato. Plenos anteriores sirvieron para declararlo núcleo del Partido, para suprimir esos límites y para elevar su doctrina personal, conocida como Pensamiento de Xi Jinping, al mismo nivel que el presidente Mao. La sesión de esta semana le permite fijar la estrategia antes del Congreso, alinear posiciones y asegurar la lealtad de los delegados.[S1][S5][S6]
Un resumen de septiembre del Buró Político, de 21 miembros, señaló que el pleno adoptaría una decisión sobre varias cuestiones importantes vinculadas a avanzar de forma persistente en la gobernanza integral y estricta del Partido. Esa formulación se interpreta en general como un impulso para garantizar la obediencia y la eficacia de funcionarios alejados de la capital. Para los delegados, el ambiente probablemente sea tenso, con sillas vacías visibles tras la magnitud de las purgas recientes.[S1][S8]
Las purgas dejan huella en el Ejército
Las acusaciones de corrupción, incluidas las de corrupción moral, han apartado a un gran número de figuras destacadas. Los expertos ven la corrupción moral como una forma de perseguir la deslealtad percibida hacia Xi, ya que la deslealtad al Partido puede presentarse como una falta moral. El Asia Society Policy Institute ha calculado que, de los 44 militares nombrados para el Comité Central en 2022, solo dos han escapado de la destitución.[S1][S8]
La Comisión Militar Central, de siete miembros, que dirige las fuerzas armadas, cuenta ahora con solo dos: Xi y otro general. El pleno ofrece una oportunidad para nombrar nuevos oficiales en ese órgano, una decisión con consecuencias directas sobre quién dirige el Ejército chino.[S1][S7]







