Un penal decide una semifinal tensa
Warrington Wolves aseguró su lugar en la final de la Super League al vencer 14-12 a Leeds Rhinos en el Headingley Stadium, un resultado marcado por un penal discutido en el minuto 66. James McDonnell fue sancionado por una obstrucción sobre George Williams, una decisión que se mantuvo después de que Leeds utilizara su Captain's Challenge. Ewan Irwin convirtió la patada para poner a Warrington dos puntos arriba, y esa ventaja se mantuvo hasta el pitido final. Es la primera final de Warrington desde 2018, y el club nunca ha ganado el partido estelar de la competición.[S1][S2]
Leeds tuvo una última oportunidad de igualar el partido. Sin tiempo en el reloj, Jake Connor intentó un penal desde 62 metros, pero la patada careció de potencia para llegar a los postes. La espera de los Rhinos por una victoria en la final se remonta a 2017. Warrington conocerá a su rival el sábado, cuando Wigan Warriors reciba a Wakefield Trinity, con el inicio a las 17:30. La final está programada para el sábado 3 de octubre, a las 18:00.[S1][S2]
La primera parte deja un empate
Ambos equipos intercambiaron dos ensayos cada uno antes del descanso, dejando el marcador igualado 12-12. Warrington abrió el marcador en el minuto cinco cuando Matty Ashton superó a Ryan Hall en el aire y encontró a Toby King, cuyo pase envió al ex Rhino James Bentley a la zona de anotación. Leeds respondió 12 minutos después cuando Hall superó a Ashton para anotar tras un pase cruzado de Brodie Croft, un ensayo que igualó a Hall con el ex legendario de Wakefield Neil Fox en la lista de máximos anotadores. Connor añadió la conversión desde la banda.[S1][S2]
Warrington desperdició luego una ocasión clara cuando Albert Hopoate no pudo posar un grubber de Williams sin defensores de Leeds alrededor. Los Rhinos castigaron ese error casi de inmediato. Connor pateó por encima de la defensa de Warrington, Ned McCormack recogió y pasó a Kallum Watkins, quien atrajo al último defensor y habilitó a Connor para anotar. Las dos conversiones de Connor dieron a Leeds una ventaja de 12-6. Antes del descanso, un pase plano de Williams encontró a Luke Yates, quien se zafó de Cooper Jenkins para anotar junto a los postes, y el segundo gol de Irwin igualó el partido.[S1][S2]
Desgaste y drama tardío tras el descanso
La segunda parte se convirtió en una batalla defensiva, con ambos equipos cometiendo errores en posesión pero negándose a ceder. El empate se rompió con el polémico penal contra McDonnell, que Irwin convirtió. Leeds creyó haber creado un 40/20 crucial por medio de Connor, pero Warrington impugnó con éxito la decisión, argumentando que Keenan Palasia había soltado el balón después de completarse el placaje. Un charge down de Palasia cerca de su propia línea mantuvo a Leeds en la pelea, y un fuerte placaje de Bentley forzó un knock-on mientras las defensas seguían dominando.[S1][S2]
En la última jugada, Leeds recibió un penal y Connor optó por intentar un gol desde 62 metros para igualar el marcador. La patada se quedó corta, lo que permitió a Warrington enviar el balón fuera y confirmar su lugar en Old Trafford. El resultado recordó una situación similar 12 meses antes, cuando St Helens tuvo un penal desde 60 metros sin tiempo en los play-offs pero optó por patear a touch y luego anotó un ensayo dramático para vencer a Leeds. Esta vez, Leeds nunca sabrá si una elección diferente podría haber producido el mismo desenlace.[S1][S2]
Los entrenadores reaccionan a una derrota dolorosa y un triunfo histórico
El entrenador de Leeds, Brad Arthur, dijo a Sky Sports que la derrota fue difícil de asimilar y que estaba extremadamente orgulloso de sus jugadores. Señaló que todo lo que podía salir mal probablemente había salido mal durante la semana, pero el equipo se negó a usarlo como excusa. Arthur consideró que el partido se había decidido por un penal muy duro y sostuvo que esa decisión no debería determinar un encuentro de tal magnitud. Añadió que la actitud de su equipo fue excelente y que habría sido preferible que los dos equipos decidieran el resultado por sí mismos.[S1]
El entrenador de Warrington, Sam Burgess, dijo a Sky Sports que todavía no había nada que celebrar. Afirmó que el desenlace del penal tardío de Connor estaba fuera de sus manos y que se había mantenido compuesto en cualquier caso, guardando la emoción. Burgess describió sentirse nervioso y expresó su deseo de que el grupo viviera junta la última semana de la temporada. Dijo que Warrington quiere disfrutar la semana, aprovecharla al máximo y ofrecer su mejor rendimiento en el campo.[S1]







